En la previa del show con el que Perro Ciego cierra el año, Marcelo «Salchi» Dique se refirió al clima social actual. En diálogo con Infinito FM, el músico cuestionó la idea cada vez más extendida de que reclamar está mal visto.
“Parece que si te quejás, llorás, y si llorás, estás mal”, señaló, al describir un escenario donde —según su mirada— se desalienta toda forma de protesta social. Para el cantante, esa lógica termina naturalizando la burla hacia quienes la están pasando mal.
“Hay gente que no llega a fin de mes y termina burlándose del que se queja, como si reclamar fuera algo negativo”, explicó. Frente a ese contexto, Salchi reivindicó no ser indiferente: “Quejarse es importante, es humano. Si algo te parece injusto, tenés derecho a decirlo”.
Desde ese lugar, el referente de Perro Ciego sostuvo que el rock —históricamente ligado a las minorías y a la incomodidad— sigue siendo un espacio para decir lo que molesta, incluso cuando no está de moda hacerlo.
Consideró que «es un desastre lo que está pasando» y alertó sobre la discriminación y la violencia que circula. «Hay un clima de época donde hasta los músicos, quieren estar del lado del ganador, hay mucha gente que ya pensaba así y ahora salen todos sin pudor».
Comunión de los rockeros salteños
Hay algo que se repite en cada show de Perro Ciego: el trasvasamiento generacional. Los que crecieron escuchando a la banda llegan con sus hijos, comparten la noche, las canciones.
“Los cuarentones van con sus pibes de veinte y seguimos pasando la cultura a otras generaciones”, comentó Salchi. “Es una familia enorme, donde conviven distintas generaciones que crecieron con la música de Perro y siguen sumando a los que vienen”.
«La verdad que va gente de todos lados, de diferentes barrios, diferentes clubes, es el lugar donde están todos los salteños rockeros, tenemos una convivencia unica y estoy muy orgulloso de eso también», finalizó.
