En un acto en el Congreso, el presidente pidió un “ajuste adicional” de 60 mil millones de dólares a las provincias. El Gobierno provincial sigue en “modo Milagro” y no da señales.
Con su ya conocida beligerancia, el presidente Javier Milei adelantó que profundizará el ajuste sobre las provincias. En el Congreso, pidió que los gobernadores recorten 60 mil millones de dólares el año que viene. En Salta todavía no acusaron recibo y no hay señales sobre si acatarán el pedido y ejecutarán un mayor ajuste o resistirán a esa iniciativa.
De manera desafiante, Milei le pidió a los gobernadores “cumplir con el compromiso de bajar el gasto público consolidado a 25 puntos del PBI requiere que las provincias en su conjunto hagan un ajuste adicional de 60.000 millones de dólares”.
En Salta, al menos en público, ningún funcionario del Gobierno se refirió al pedido de Milei. Por ahora, la provincia sigue sometida, al menos con votos en Diputados, a los intereses y deseos del presidente.
Nadie dijo nada del Gobierno, aunque se entiende que no habrá caído nada bien el pedido de Milei, que sigue pidiendo ajuste a los que menos tienen y nada dice sobre la baja en Bienes Personales, el impuesto que le redujo al 5% más rico de la Argentina.
Las provincias como Salta, hasta ahora, vinieron soportando la motosierra del presidente. El corte de las transferencias discrecionales, la eliminación del Incentivo Docente y los Fondos del Transporte, son algunos de los rubros que Milei bajó a cero y que “bancaron” las provincias.
Por eso, las próximas horas serán claves para saber cuál será la actitud del saencismo con este pedido de Milei y entender hacia dónde va la provincia en materia económica.
