El modelo de intervención y estrategias aplicadas en Jujuy se pone de manifiesto en los resultados. Diseñar un plan, ponerlo en práctica y recibir el aporte y la colaboración de diferentes actores civiles y sociales, caracterizan la gestión sanitarista de un problema serio y agravado en Salta.
El secretario de Salud Mental de Jujuy, Agustín Yécora, habló en radio Infinito sobre la aplicación de la Ley de Salud Mental en la provincia vecina y los desafíos encarados para abordar las problemáticas específicas de esa área sanitaria, desde donde lograron reducir significativamente los casos de suicidios, a diferencia de Salta donde los registros de los últimos dos años duplicaron la media nacional.
PRESUPUESTO
Es importante tener presente que la Ley nacional de Salud Mental 26.657, establece que del presupuesto total asignado para Salud Pública, un diez por ciento debe estar destinado específicamente al área de Salud Mental.
La exigencia legal nacional, a la que Salta adhirió, pero incumple, da muestras de la desidia de la gestión sanitaria general y específica, durante 2022, la jueza de Familia de Orán, Ana María Carraquiry ordenó al Gobierno provincial a cumplir con la exigencia presupuestaria para Salud Mental ya que sólo se destinaba un paupérrimo 0,4 por ciento.
Otra evidencia del desgobierno quedó de manifiesto este año en el Senado, cuando la coordinadora interministerial de Consumos problemáticos Alba Quintar, se posicionó a favor del 10 por ciento del presupuesto sanitario para Salud Mental, pero el secretario de Salud Mental, Martín Teruel, adoptó otra postura llamando a incumplir la Ley.
CONTRASTE A 100 KILÓMETROS
El psiquiatra jujeño Agustín Yécora, destacó que, en la vecina provincia, el presupuesto de Salud Mental representa el 12 por ciento del presupuesto general de salud. Dos puntos por encima de la exigencia legal nacional.
“Fue un arduo trabajo desde que se creó la Secretaría a fines de 2015, yo estoy al frente de la Secretaría desde el año 2020. Cómo conseguimos esto, en el año 2016 hicimos un plan de Salud Mental, en Argentina se puede tener un plan muy bueno, pero sin la asignación de fondos no se aplica, pero hay que planificar porque cuando surge la oportunidad, muchas veces es de un día para el otro, uno tiene que ya saber qué hacer, porque si no se pierde todo”, reflexionó el funcionario jujeño.
SUICIDIOS: PREVENCIÓN Y ESFUERZO CONJUNTO
Yécora fue consultado sobre cómo se trabaja la temática en Jujuy. “Tenemos una subcomisión de prevención, asistencia y posvención de la conducta de riesgo suicida, la preside la directora extrahospitalaria en Salud Mental y Adicciones y en la que participan muchos organismos como Educación, Seguridad con quienes compartimos los mismos datos, el Consejo provincial de la Mujer, Secretaría de la Niñez y la Familia, ONGs, el Obispado, el municipio de San Salvador, las universidades, nosotros revisamos y vamos aprendiendo, bajar la tasa de suicidio es algo muy difícil, lo hicimos de 14 a 15 puntos a 10 u 11”, indicó.
Un aspecto relevante tiene que ver con una metodología que termina demandando un mayor esfuerzo, pero resultados alentadores. Yécora contó que la meta de seguir bajando la cantidad de casos se enfrenta a “un contexto muy difícil, la situación socioeconómica empuja a que sucedan muchas cosas, sobre todo en adultos jóvenes, donde tenemos una situación epidémica como una incidencia nueva y es donde tenemos que seguir reforzando, donde seguimos pensando estrategias para llegar a esa población que por lo general vive sola y tiene menos redes de contención, hacemos hincapié en estrategias comunicacionales, que promuevan la disminución del estigma y herramientas de detección temprana para la comunidad e intervención oportuna”.
Tras ello destacó: “cuando salimos a los medios a pedir ayuda y hablar, vemos que dispara la atención en Salud Mental, pero bajan los suicidios consumados, es decir que funciona la estrategia”.
