El intendente de la villa veraniega, Manuel Saravia, en diálogo con Infinito FM consideró que la situación se podría haber evitado y que “no estuvo bien tomarle juramento a una persona que se sabía que iba a quedar inhabilitada”.
El exintendente condenado por fraude contra la administración pública y peculado, juró el 10 de diciembre sin que el concejo hubiera sido notificado formalmente de su inhabilitación, y llegó incluso a presidir la Sesión Preparatoria, en su carácter de concejal electo de mayor edad, tal como lo establece la Carta Orgánica.
“La justicia actuó de manera lenta y eso generó un daño institucional a San Lorenzo”, afirmó Saravia. En ese sentido explicó que la condena ya existía y que solo restaba la lectura de la pena. “Era una persona que ya tenía condena. Si se leía la pena a tiempo, no se llegaba a esta situación”, señaló.
“No estuvo bien tomarle juramento a una persona que se sabía que iba a quedar inhabilitada”, expresó. Recordó que en primera instancia Gonza ya había sido condenado a una pena que incluía inhabilitación, por lo que “era razonable entender que esa inhabilitación se iba a mantener”.
Saravia confirmó que, una vez notificado oficialmente, remitió el oficio judicial al Concejo Deliberante para que actúe en consecuencia. “La sentencia se tiene que cumplir”, sostuvo.
Finalmente, el intendente consideró que el episodio dejó expuestas falencias institucionales que deberán corregirse. “Se generó una situación que no fue buena para San Lorenzo y que se podría haber evitado”, concluyó.
Cambios de Gabinete
En otro tramo de la entrevista con Infinito FM, Saravia analizó el reciente cambio de gabinete provincial y lo definió como un “relanzamiento de la gestión”, en línea con el mensaje que dejaron los salteños en las urnas.
“Uno hace una lectura de lo que está pidiendo la gente y de lo que se está viviendo. Me parece que sí va a haber un relanzamiento”, sostuvo. Y agregó: “Está bien, es saludable. Hubo un tirón de orejas por parte de la ciudadanía”.
Para el intendente, el reclamo social es claro: “La gente está pidiendo un cambio, que hagamos una lectura distinta de la realidad. No todo pasa por la política”.
En ese sentido, enfatizó que los funcionarios deben salir de los despachos. “Tenemos que estar en la calle, en contacto con la gente, interpretar qué le pasa”, dijo, y subrayó que uno de los pedidos centrales es “más transparencia”.
En el plano nacional, Saravia reconoció que votó a Javier Milei, aunque sin identificarse como libertario. “Lo voté sin ser libertario, porque enfrente estaba el kirchnerismo, con el que no comulgo”, explicó.
Sostuvo que el gobierno provincial «nunca me obligó. Siempre fueron respetuosos de mi posición”. “Tengo diferencias y coincidencias con el gobierno nacional, pero son más las coincidencias que las disidencias”, completó.
