El vecino, de barrio Pablo Saravia, fue denunciado por vecinos y a través de una orden judicial se realizó un operativo para sanear la vivienda de los residuos acumulados por su propietario.
Del lugar se retiraron un total de 35 camiones con residuos tales como madera, bolsas y botellas de plástico, botellas de vidrio, restos de electrodomésticos y vasos rotos, entre otros elementos.
Al respecto el propietario, había explicado que eran para comercializar pero se pudo constatar que la mayoría se encontraba en mal estado y putrefacto, generando la presencia de insectos y alimañas.
