El abogado norteño cuestionó a la ministra de Educación por las designaciones irregulares en la Escuela Fantasma y la acusó de proteger a docentes cuestionados. También recordó el caso de Valentín Guzmán, el niño que murió en una escuela de La Poma.
El abogado Sergio Heredia volvió a apuntar contra la ministra de Educación, Cristina Fiore, por las designaciones bajo sospecha en la Escuela Fantasma y lanzó una acusación sin matices: “Que me haga la denuncia, pero no puede haber corrupta más grande que la Fiore”. El letrado cuestionó la conducta de la funcionaria y sostuvo que detrás de las irregularidades también existe una dirigencia política que protege a quienes deberían dar explicaciones.
Heredia recordó que Fiore asumió al frente de Educación y su primer escándalo fue la muerte de Valentín Guzmán, el niño de 11 años que falleció el 6 de junio de 2024 tras caer en un pozo ciego sin tapar en la Escuela Nevado de Acay, en La Poma. Según relató el abogado, en aquella oportunidad la ministra “le quiso dar a la mamá de Valentín para el velorio unos cien mil pesos”.
El letrado también cuestionó la decisión de apartar a una docente de General Mosconi que había realizado un paro para reclamar condiciones adecuadas en una escuela para personas con discapacidad. “Esta señora echó a una docente de General Mosconi que hizo paro porque en su escuela para discapacitados no había baño para los niños con sillas de rueda”, afirmó, al poner en discusión las prioridades de la gestión educativa provincial.
Las críticas se extendieron a Claudio González, integrante de la Asociación Docente Provincial (ADP), a quien Heredia acusó de enriquecerse mediante el manejo irregular de recursos destinados a la alimentación infantil y de apropiarse de donaciones canalizadas a través de la fundación El Fortín. “Vino aquí en bicicleta y montó una empresa robándole la comida a las niñas y los niños”, sostuvo el abogado, quien aseguró que el dirigente pasó a convertirse en “un millonario de Tartagal”.
Para Heredia, el problema excede a los nombres propios y alcanza a quienes sostienen políticamente esas conductas. “Esos son los docentes que defiende Fiore. Pero no solo Fiore, lo defiende la dirigencia política”, disparó. Sus declaraciones vuelven a poner bajo cuestionamiento al Ministerio de Educación, en momentos en que las designaciones en la Escuela Fantasma exponen una trama que todavía reclama explicaciones.
