Dicen que el poder te da vértigo y te hace marear. Al parecer a Franco Hernández Berni le estaría pasando eso: no lo acompaña el amor, ni la política y crece cada vez la incertidumbre economica en Tartagal.
Primero, el romance fallido con K-Mi Reynoso, la hija del exjuez federal, recordado por cobrar favores para liberar narcos. La historia de amor terminó peor que novela mexicana, y desde hace tiempo K-Mi le tira indirectas matandolo desde Instagram. Cada story que sube es un misil a su personalidad.
Pero el drama sentimental no es suficiente. Mientras su ex lo fulmina con emojis y frases filosas, los afiliados del Partido de la Victoria le soltaron la mano. Cansados de sus idas y vueltas, presentaron una nota pidiendo su expulsión por traición política.
“Es un traidor, no representa a la militancia ni la doctrina del partido”, dicen acusándolo de haber trabajado para otra lista en plena campaña. En resumen: ni el partido lo quiere de vuelta.
Y por si eso fuera poco, en el municipio los empleados están con el rosario en la mano esperando cobrar. Cada mes lo mismo: la plata está depositada, pero los sueldos recién aparecen el día 10 o el 11.
En los pasillos se habla de “misterios contables”, aunque muchos lo resumen más fácil: “la plata está pero ganan intereses en esos días”. Paga al limite. Juega con fuego. Y a la vista de todos.
Dicen que el poder te da vértigo. Y a Hernández Berni esperemos que no lo tumbe de una piña.
Por Enrique Briones
