Las localidades de San Felipe y La Esperanza son las más afectadas por las inundaciones. La pobreza extrema y desidia gubernamental en la provincia de Urtubey, candidato a la presidencia se refleja brutalmente en la realidad de originarios y criollos que pasan hambre, carecen de agua potable, recorren kilómetros a pie por sectores inundados para conseguir provisiones o ir al hospital.

En comunicación con una vecina de La Esperanza, que pudo salir al pueblo de Rivadavia, comentó a OPINORTE que en su localidad hay más de 40 familias de una misión wichi y más de 20 familias criollas damnificadas. Señaló que caminan kilómetros hasta Rivadavia, no solo falta el transporte, los caminos están intransitables.

“Estamos con dolor de pie, no se imagina, por andar en el agua. Tenemos que andar llevando bolsas, tachos con tierra para poder proteger nuestra casa. Estábamos inundados, gracias a Dios está bajando el río”, dijo.

La Escuela primaria Puerto Argentino se encuentra inundada, los/las niños/as no pueden asistir a clases ni los/as docentes a dictarlas en estas circunstancias “desde diciembre, las clases finalizaban y estaba llegando el agua ya a la escuela”. “Yo no sé qué hacer,  Don Félix Salazar que trabaja en acción social – del municipio- dice que donde está W. –el hombre que aparece en las fotos parado junto a las paredes del aula de la escuela con el agua que lo cubre- ‘está de rodillas’, me dolió hasta el alma que él diga así. Que vaya a ver para que no diga que uno miente. Hasta el mástil está bien tapadito de agua. Pedimos que nos lleven más asistencia, hay madres con bebés que no tienen pañales, estamos con dolor de pie de tanto andar en el agua. No queda de otra que pelearla ahí con té amargo, un pedacito de tortilla, no se puede botar el rancho porque no tenemos chapas, plásticos”.

En estos parajes de Rivadavia no hay ni colegio secundario, tampoco trabajo, es decir que carecen de medios de movilidad para poder salir de la miseria a la que se ven destinados/as muchos/as de sus habitantes. Con la inundación que sufren cada año, la situación se agrava porque quedan atrapados en la humedad y la indigencia.

Los pobladores como pueden intentar sacar el agua en Rivadavia Banda Sur

Dalmiro Acosta es representante de la misión wichí de San Felipe -queda a 25km del pueblo de Rivadavia-,  al ser consultado señaló que ayer desde el gobierno “mandaron sólo 23 bolsones”, y están a la expectativa de que vuelvan porque claramente no alcanzan para las casi 200 personas que componen la comunidad.

Además abrió sospechas sobre la entrega de bolsones. “Son dos módulos por familia, es lo que manda el gobierno pero siempre cae en la municipalidad, muchos bolsones que después no sabemos que hacen con eso, por suerte digo cuando llega el helicóptero  deja la mercadería, luego el representante o cacique es el encargado de repartir para cada familia, no siempre llega eso. Pasadas las inundaciones el mes pasado llegó apenas dos veces el helicóptero a dejar módulos a las comunidades,  esa vez dejaron 120, ahora dejan 23, no alcanza. Sabemos que llegaron cosas a la municipalidad, que mandó el gobierno, pero como siempre pasa, llegan a la municipalidad pero no nos entregan, no sabemos con qué razón. Yo este año me comuniqué con defensa civil y con la ministra Edith Cruz, comenté lo que pasa. Pasados los días el intendente se enteró, ahora me critican diciendo que soy una persona mala que no dice la verdad”.

“No hay asistencia por parte de la municipalidad. Trajo el helicóptero del gobierno provincial lo mínimo, ahora publican que estamos asistidos”, agregó.

Otra de las problemáticas que afrontan es la falta de acceso a la salud pública, en la zona han comenzado a surgir “enfermedades infecciosas, diarreas, más en niños y personas  mayores, el lugar se pone húmedo. En la parte de salud también estamos abandonados. No nos visita gente de salud pública, médicos ni enfermeros”. Faltan centros de salud o salitas cerca.

“Cuando llueve el camino es intransitable, no hay forma de cruzar. Por el camino desde San Felipe a Rivadavia hay un corte de 2 km que se llena de agua, por las lluvias pasadas el camino no está bien en condiciones. Únicamente el tractor que llega, a veces prestan tractor pero a veces no, la gente tiene que salir caminando, es un abandono total. Tarda mucho en bajar el agua. Recién en octubre se componen los caminos. A los maestros se les complica llegar a la escuela. Aun no tienen clases, en La Esperanza está llena de agua.  En San Felipe, vino gente del ministerio (antes), se hizo un terraplén tipo anillo alrededor de la escuela, ahí ya no entra agua pero la escuela está muy deteriorada, hicimos reclamo pidiendo una nueva. Hay partes que se están cayendo. Corre peligro”, expresa Dalmiro.

En cuanto a la necesidad de obras plantea: “Necesitamos la presencia de gente de recursos hídricos. Se requiere  trabajo bien hecho. Ni el intendente Leopoldo Cuenca (PJ) ni los concejales -Federico Juárez (Frente Salteño), Silvio Frías (PJ), Adriana Díaz (PJ), Oscar Herrera (PV), Anselmo Gareca (MPU) vienen a ver, no recorren las partes ni la policía pasa por la zona, para informar a las autoridades… No vienen a ver para hacer un informe al gobierno. Cuando reclamamos nos dicen que ya tenemos porque ya nos entregaron… Tampoco el senador Mashur Lapad (PJ), ni los diputados José F. Rodríguez (Un Cambio Para Salta), ni Ramón Villa (PV) aparecen, no nos vienen a preguntar qué es lo que está pasando”.

Al consultar sobre las necesidades que tienen, Dalmiro dice “Tengo ganas de pedir 200 módulos pero es difícil que nos den. Son tiempos difíciles, cuando llueve nadie puede salir, ni ir a pescar porque hay mucho barro, los chicos lloran, se acercan a los vecinos a pedir un poco de azúcar, de harina”.  Dalmiro solicita que el gobierno “nos tenga en cuenta. En la municipalidad y los concejales tienen conocimiento, no es justo que sigamos así”

Tampoco tienen agua potable: “En la comunidad se hizo un pozo perforado, que tiene un  alto nivel de arsénico, no se puede consumir, a veces algunos animalitos que toman el agua  se mueren. Desde la municipalidad publican que San Felipe ya tiene red de agua potable, y no es así. No contamos con todo lo que dice la municipalidad. La gente consume agua de la cañada, cuando crece el río. En tiempo de verano, hay veces que los peces se mueren, los animales se caen y se mueren, la gente consume esa agua. Queremos que se haga otra perforación”.

La Ruta nro. 13 de Rivadavia en el límite con la provincia de Chaco está intransitable, llena de barro. Una docente de la zona comentó:  “la que Urtubey rindió cuentas afirmando que está asfaltada”. Dijo que la gente la está pasando muy mal ante la crecida del Río Bermejo. Además de la escuela Puerto Argentino: “Tenés 3 escuelas más que tenés que caminar por lodo y agua para llegar. No cuenta con una sola chalana, qué podemos pretender lanchas. La verdad es un abandono total. Un intendente que hace 16 años que está y vas a ver el pueblo como está, es indigno realmente, esos son a los que Urtubey los tiene recubiertos, encapsulados”.

Comparte la foto de niños en medio de los anegamientos: “¡Mirá los chicos cómo sobreviven!

Los niños son los más afectados por las inundaciones.

“La contracara de este sinvergüenza que es la autoridad de la provincia. El senador por Rivadavia que  lleva 30 años en el poder”, dijo para cerrar.

El intendente Leopoldo Cuenca no asume responsabilidades públicas, no da las respuestas necesarias ante las problemáticas de las comunidades, el gobierno provincial tampoco, publican que ayudan con bolsones pero esto es insuficiente, y se requiere una inversión real en obras públicas y políticas sociales.

 

C.A.F

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