El fundador del sitio “Que Pasa Salta” habló de una campaña en su contra centrada en contenidos en redes y pintadas en algunas paredes.
“Junto a mi equipo, hace un tiempo, tome la decisión de ser candidato a Intendente. Desde ese momento vengo sufriendo amenazas, noticias falsas en redes sociales, millones de pesos gastados en noticias falsas en redes sociales; pintadas con falsas acusaciones”, denunció el senador provincial Emiliano Durand.
A través de su programa de televisión, Durand atribuyó esa campaña difamatoria a “sectores mafiosos” que “no quieren perder sus privilegios” y sostuvo que todo fue denunciado ante sede judicial. De hecho, el legislador precisó que ya se avanzó con la investigación y que hay imputados.
Lo mejor para la vida política sería establecer las supuestas conexiones de esos nichos de fakes news con el ámbito público e intentar una reflexión también sobre el rol de los medios de comunicación. Una reflexión que no dejaría bien parado a “Que Pasa Salta”, el sitio fundado por el propio Durand que tantas críticas recibió y recibe por su tratamiento informativo.
Más allá del contenido sensacionalista, en QPS adoptaron un “estilo” más ramplón que muchas veces rozó la homofobia y la xenofobia. Así también implementan títulos que sugieren una cosa que en el cuerpo de la noticia es totalmente diferente. Puede que con el tiempo haya “mejorado”, pero esa creación de Durand podría ser un factor de influencia en la producción de las noticias falsas que se producen ahora también en su contra.
Por su parte, el hecho de denunciar “mafias” sin dar nombres deja a libre interpretación de la sociedad que todos sus contrincantes políticos pueden integrar esas mafias. Eso es, cuanto menos, un mensaje que mina el respeto entre las diferentes fuerzas políticas para la convivencia democrática.
Lo cierto es que, en Salta, los diferentes espacios políticos se acusan entre sí por la utilización de redes sociales para propagar contenido falso, distorsionar la realidad e influir en el escenario electoral. Todos tienen razón, aunque cueste admitirlo: la campaña sucia es un hecho, a punto tal que ha desplazado al programa propositivo de gobierno de la escena central. Habrá que esperar un poco de dignidad para retomar el camino correcto.
Desprecio por la función pública: Durand tampoco participa en las comisiones del Senado
