En su discurso, el flamante intendente afirmó que el estado financiero de la Municipalidad de Salta es “altamente preocupante”. Dijo que en los próximos días hará “un estado de la situación”.
En una ceremonia atípica, fuera del Concejo Deliberante, Emiliano Durand asumió esta mañana como intendente de la ciudad de Salta. También puso en funciones a su Gabinete que lo acompañará en la gestión. Como era previsible, el flamante jefe comunal hizo hincapié en “la pesada herencia” que recibe, siguiendo con las chicanas contra Bettina Romero, intendenta saliente.
Tras asumir, Durand agradeció a Gustavo Sáenz y, llamativamente, dijo que iban a “volver atrás” y comenzar las obras que dejó atrás Sáenz cuando fue intendente. “La Ciudad y la Provincia vuelven a ser parte de un mismo proyecto”, sostuvo.
La “pesada herencia” fue el eje del discurso de Durand: “No se trata de revanchismo, pero hay que contar la herencia para endentar los desafíos. Se tomaron malas decisiones en materia económica y los recursos no fueron a parar a donde se los necesitaba”.
En ese sentido, continuó: “En mayo se votó un cambio de rumbo, hay que cambiar las prioridades y ser austeros. El estado financiero es altamente preocupante. Hay una de una de más de 5.000 millones de pesos. La mala administración costó 200 millones sólo en el pago de descubiertos en los últimos cinco meses”, remarcó Emiliano Durand.
Sostuvo que “el despilfarro termina hoy” y señaló que la obra de refacción de la Plaza 9 de Julio no hubiera sido una prioridad. Sin embargo, dijo que exigirá que la obra sea entregada en condiciones. Además, advirtió que “hay, al menos, 20 obras pagadas pero que no fueron terminadas”.
Siguiendo con “la herencia”, manifestó que “la más pesada” es el estado de las calles y pidió “paciencia” para los arreglos. “Se gastó mucho en reparaciones que no dieron resultados y que generaron sólo problemas. Gastaron en ciclovías y macetas mientras la ciudad se seguía deteriorando”, dijo Durand.
Sin entrar en detalles, Durand señaló que su gestión tendrá “metas claras”, eficiencia en el uso de los recursos, reducción de la estructura política y terminará con la burocracia.
