El vicegobernador y “amigo” del expresidente puso en duda la denuncia por violencia de género. “Hay contradicciones flagrantes”, dijo al intentar defenderlo.
En las últimas jornadas, casi todo el arco político condenó la violencia de género ejercida por el expresidente Alberto Fernández contra Fabiola Yáñez, su ex pareja. En Salta, el vicegobernador y amigo personal del exmandatario, Antonio “Gringo” Marocco, se “tiró sobre la granada” al evitar condenarlo y habló de “contradicciones flagrantes”, poniendo en duda la versión de la ex primera dama.
Como buen “machirulo”, Marocco lo primero que hizo es desconfiar de lo que dice la víctima. “Puedo entender que hay contradicciones flagrantes entre las cosas que dicen uno y otro, esta es una cuestión muy complicada”, señaló el “Gringo”, al tiempo que, de manera tibia, requirió que la Justicia “sea quien esclarezca el tema”.
Marocco aseguró que “todo es doloroso” para los argentinos. Pero en ningún momento se puso en el lugar de Fabiola, la víctima de la violencia de Fernández. “Yo no soy testigo de nada”, agregó.
El vicegobernador jamás se solidarizó con Yáñez, como corresponde en estas situaciones. Queda claro que Marocco faltó a los cursos de género obligatorios que plantea la Ley Micaela. O lo que es peor aún: fue y no aprendió nada.
