Sáenz siguiendo el día cotidiano.

Gustavo Sáenz despliega una energía arrolladora para combatir la pandemia del coronavirus. Se puso al hombro él mismo la tarea de seguir todos los detalles y a la vez pone el cuerpo recorriendo todo el territorio provincial. 

Desde el principio tuvo que gobernar en una situación de emergencia. Con la muerte de los niños wichís, la herencia del gobierno anterior y las complicaciones del presente, Sáenz, pese a esto, ha podido sobrellevar el gobierno.

Su acción es la más decidida que se ha visto dentro de quienes forman el gabinete provincial, muchas veces signado por la indecisión y la indiferencia.

Luego de su inmediata intervención en el conflicto docente, acertadamente, fue uno de los primeros gobernadores que tomó la decisión, tras el primer caso confirmado de coronavirus en Salta, de dictaminar la cuarentena total, inclusive antes que el gobierno nacional.

En una situación inimaginable hasta hace un mes atrás, el gobernador ha demostrado estar a la altura de las circunstancias y ha sembrado la cuota de seguridad que necesitan los salteños en este momento.

La pandemia que se vive a nivel global ha puesto a prueba a todos los gobernantes, algunos han accionado de manera más activa, otros por el momento siguen especulando y otros directamente no les importa. Sin embargo, Sáenz no solo mostró con un discurso directo y firme, sino que la ha puesto el cuerpo a la causa.

Desde el pequeño episodio del gobernador hablando desde un helicóptero a los ciudadanos salteños, pasando a otro hecho como cuando un contingente de salteños arribó a la provincia, volviendo de países en riesgo, fue el mismísimo Gustavo quien recibió a las personas. Estuvo en la frontera e incluso pidió más refuerzo del ejercito nacional para controlar los pasos con Bolivia.

La manera de comunicar los avances y las nuevas medidas que surgen día a día fue otro gran acierto de la gestión actual. Actualmente, los periodistas pueden enviar sus dudas y consultas a las diferentes carteras por medio de Whatsapp. Los funcionarios, en tanto, están obligados a sintetizar conceptos y explicaciones para toda la ciudadanía.

El aspecto económico tampoco quedó librado al azar. El ministro de Economía, Roberto Dib Ashur anunció que se prorrogará el plazo del pago de los Impuestos a las Actividades Económicas, Inmobiliario Rural y de Sellos, más otras medidas de contención.

Apuntó contra la remarcación de precios, con un mensaje claro: se les pondría multas altísimas y hasta anunció una suspensión de por vida si seguían especulando en medio de una de las crisis sanitarias más graves de los últimos años.

Nadie duda del compromiso y la conciencia de las responsabilidades en juego de nuestro gobernador. La audacia y el arrojo a la realidad que desmotrado Gustavo en el fragor cotidiano dan cuenta de un gobernante ocupado en Salta.

Sin adversarios, debe lograr que del fuego arrebatado de sus pasiones políticas, florezca la templanza del temperamento que le permita dirigir a una tropa con poco rigor y tal vez exaltadas por el vértigo del poder en tiempos de crisis.

Atravesamos un momento donde la principal tarea es mitigar peligros y no vacilar. No es un momento para tibios. La certeza de cada planteo debe ser desarrollada de manera científica por los ministerios y complementadas con la mirada del gobernador.

Estamos en el mismo barco, nuestro capitán tiene un ímpetu pocas veces visto. Salta debe ser un ejemplo y todo el gabinete se debe poner a tono con la impronta de Gustavo Sáenz.

 

Enrique Zanabria

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