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domingo, agosto 16, 2026

Violencia sin control: Salta comenzó el año con tres homicidios y cero respuestas oficiales

El inicio de año expone el colapso de la política de Seguridad: más violencia, más muertes y menos respuestas del Estado.

La gestión del saencismo en materia de Seguridad vuelve a mostrar su peor cara. Lejos de cualquier relato oficial de orden y control, Salta arrancó el año con un saldo alarmante: tres homicidios en apenas unos días, cientos de enfrentamientos entre bandas a lo largo y ancho del territorio provincial, víctimas fatales por siniestros viales y una seguidilla de robos que ya no respetan ni a los partidos políticos.

Los hechos hablan por sí solos y dejan poco margen para el discurso. En Embarcación, un joven de apenas 22 años fue asesinado de una puñalada. El agresor intentó escapar por las vías del tren, acompañado por su madre, en una escena que parece sacada de una postal del abandono del Gobierno. No fue un hecho aislado, sino otro capítulo de una violencia que se naturaliza.

En Salta capital, la sangre volvió a correr en el barrio Solidaridad, donde una pelea (una de tantas) entre grupos antagónicos en plena vía pública terminó con otro joven asesinado a cuchilladas. Territorio liberado, disputas a la vista de todos y una ausencia total de prevención. El Estado, otra vez, llegó tarde.

El tercer homicidio -en realidad el primero del año- ocurrió el 1 de enero, en el barrio Juan Manuel de Rosas, en la zona norte de la capital. Un hombre de 36 años murió tras una brutal golpiza en una pelea con su propio hermano. El fallecimiento se produjo por un shock hipovolémico, y el agresor quedó detenido. Una tragedia más que se suma a un inicio de año que, en pocos días, ya huele a fracaso.

A este cuadro se le agregan tres víctimas fatales por siniestros viales y una ola de robos cada vez más audaces, incluso contra espacios políticos. El mensaje en Salta parece estar claro: nadie está a salvo.

La sensación de inseguridad crece y se consolida como una de las principales preocupaciones sociales, mientras el Gobierno provincial guarda silencio.

Vale recordar que el actual ministro de Seguridad, Gaspar Solá Usandivaras, asumió a fines de 2024 con promesas de orden y cambios, no solo no mejoró nada, sino que la realidad muestra que la inseguridad en Salta es cada vez peor. Sin autocrítica, sin explicaciones y sin un plan visible, el saencismo vuelve a demostrar que, en materia de Seguridad, gobierna a ciegas.

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