Quiérase o no, hay coincidencias que incomodan, pero que también ponen en evidencia viejas sociedades políticas, como las del exintendente de Campo Quijano (condenado por corrupción) y el exgobernador de Salta, Juan Urtubey.
A vos no te va nada mal, Gordito
La semana pasada, el Poder Judicial de Salta informó que se ordenó la prisión domiciliaria del exintendente de Campo Quijano, Manuel Cornejo (PRS), por estar en riesgo su salud. Una junta médica que arrojó la conclusión y la vocal 2 de la sala II del Tribunal de Impugnación, María Edith Rodríguez hizo lugar al pedido de la defensa técnica de Manuel Cornejo.
El exintendente tiene un cuadro clínico crítico, obesidad mórbida, diabetes y presión arterial elevada, resaltando los profesionales la persistencia de riesgo del paciente a pesar de todas las órdenes que se impartieron desde el Juzgado de Ejecución oportunamente, luego de corroborarse en un largo periodo de estudios, inspecciones físicas, medicas, edilicias y terapéuticas por parte de los médicos oficiales y de partes.
La jueza ordenó la prisión domiciliaria, previa presentación de tratamiento médico conforme lo ordenado por la junta médica, y previa recepción de caución personal para el cumplimiento de estas medidas, a cumplirse en el domicilio con monitoreo electrónico.
Viejos socios
La reaparición de Urtubey por estos días y la noticia de Manuel Cornejo, hoy preso con prerrogativas, porque no es el único interno condenado con problemas de salud como el suyo, no hizo más que traer a la memoria su férrea sociedad política con el exgobernador.
De no haber sido así, todos los actos de corrupción de Cornejo, tendrían que haber sido advertidos por la Auditoría, que como siempre, está bajo el control del Gobierno de turno.
En rigor, de los tres intendentes que fueron de los más cercanos e incondicionales con Urtubey y viceversa, dos no fueron peronistas: Lara Gros de Orán y Cornejo de Quijano, el tercero fue el inefable Julio Jalit, de Pichanal, quien volvió a ocupar ese cargo.
En consecuencia, el eslogan de las pintadas en favor de Urtubey con el supuesto retorno del peronismo, no parece más que una broma de mal gusto. De hecho, fue Urtubey el primero en boicotear al peronismo, sobre todo con sus diputados y senadores en el Congreso nacional durante el Gobierno de Macri y como corolario de esa etapa, integró una fórmula con Lavagna, que compitió con el peronista Frente de Todos, en 2019.
