31.4 C
Salta
jueves, octubre 22, 2026

Macri llamó a Urtubey por el Consejo de la Magistratura

El diario La Voz del Interior revela que “cuando todo parecía cerrado, el presidente Mauricio Macri entró a jugar de manera personal. Habló con Urtubey y luego con Schiaretti”. Según la versión interesada que dieron desde el Centro Cívico de Córdoba, cuando Maceri entró en acción, ya era tarde: Schiaretti le había dado la palabra a Massa y no podía desautorizar a Llaryora y a Caserio.

La misma publicación sostiene que Schiaretti le explicó a Macri que era un lugar de poder que el Peronismo Federal no podía rechazar. La versión edulcorada de los schiarettistas es que, más allá del disgusto de Macri, la relación con el gobernador no corre riesgo. Y destaca que Urtubey fue el primero en advertir de que esto podía dejar “pegado” al Peronismo Federal con Cristina.

Según la Voz, distintas fuentes del cristinismo y del Peronismo Federal permiten reconstruir cómo fue la trama de esta negociación.

Cuando todo parecía que el radical Mario Negri y Tonelli iban a ser los representantes por la mayoría en Diputados –esto le daba al oficialismo la mayoría propia en el Consejo–, surgió una negociación impensada: los cristinistas convencieron a la massista Camaño de que, si el Frente para la Victoria y el Peronismo Federal firmaban juntos, podían dejar sin mayoría al macrismo en el influyente Consejo, que decide la suerte de los jueces y de los funcionarios judiciales federales.

Esta maniobra de la oposición no es nueva. Cambiemos hizo lo mismo y no le permitió al cristinismo tener la mayoría absoluta para designar jueces federales.

Camaño fue quien comenzó a dialogar con Llaryora. El exintendente de San Francisco puso al tanto de la cuestión al senador Carlos Caserio, presidente del PJ cordobés.

Las conversaciones avanzaron en Diputados, con Llaryora, con Camaño y con De Pedro, con la venia de Máximo Kirchner, en representación de su madre, pero supuestamente sin participar directamente de las conversaciones.

El vicegobernador de Córdoba, en uso de licencia, informó de la situación al gobernador Juan Schiaretti, quien no abortó la negociación.

Desde el entorno de Llaryora aseguran que Vigo no participó, aunque estaba al tanto de las conversaciones.

Massa entró a jugar

También entró a tallar con fuerza Sergio Massa, quien enseguida se convenció de que no se le debía dejar la mayoría propia a Cambiemos en la Magistratura.

Schiaretti también dialogó con su colega Juan Manuel Urtubey, mientras que el senador Miguel Pichetto estaba al tanto de la movida por su excelente relación con Caserio.

Urtubey fue el primero en advertir de que esto podía dejar “pegado” al Peronismo Federal con Cristina.

“Los medios van a decir que nos pusimos del lado de Cristina, no van a decir que el Peronismo Federal ocupa un lugar de poder”, fue la síntesis del mandatario salteño.

Massa fue el que más empujó para votar junto con el cristinismo. Schiaretti estaba al medio, entre el rechazo de Urtubey y el convencimiento del exintendente de Tigre.

Caserio y Llaryora le transmitieron al gobernador que era un espacio de poder que el Peronismo Federal no podía desaprovechar.

Massa terminó de convencer a Schiaretti cuando le propuso compartir la silla en el Consejo de la Magistratura: Camaño arrancará y, luego de seis meses, la reemplazará Llaryora.

Una voz en el teléfono

Cuando todo parecía cerrado, el presidente Mauricio Macri entró a jugar de manera personal. Habló con Urtubey y luego con Schiaretti.

Según la versión interesada que dieron desde el Centro Cívico, cuando el Presidente entró en acción, ya era tarde: Schiaretti le había dado la palabra a Massa y no podía desautorizar a Llaryora y a Caserio.

Le explicó a Macri que era un lugar de poder que el Peronismo Federal no podía rechazar.

La versión edulcorada de los schiarettistas es que, más allá del disgusto de Macri, la relación con el gobernador no corre riesgo.

Más Leídas
Noticias Relacionadas

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí