Luego del tratamiento en comisiones y las consultas a partidos políticos y al Poder Ejecutivo, la pretendida reforma electoral sólo tendrá como nota saliente una suspensión temporaria de las PASO. El voto electrónico no se toca.
Esta semana, ingresaron al Orden del Día de la próxima sesión del Senado provincial los dictámenes de la Comisión de Legislación General, de los proyectos de Ley responsabilidad de los partidos políticos sobre la conducta y antecedentes de los candidatos que postulan (Ficha Limpia) y de Suspensión para las elecciones del año 2021, en forma excepcional y extraordinaria, de las elecciones Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias.
De esta forman hay, y más allá de la importancia sobre la iniciativa de la Ficha Limpia, hay dos ejes de la legislación electoral que no se modificarán a pesar de las abundantes razones para que ello suceda: el voto electrónico y la unificación del calendario de las elecciones provinciales con las nacionales.
El sistema del voto electrónico está objetado desde múltiples ángulos, desde los técnicos y la vulnerabilidad del sistema hasta los planteos democráticos toda vez que esta modalidad obstaculiza el derecho a votar de todos los ciudadanos. Por si fuera poco, se trata de un sistema muy caro que se lleva más del sesenta por ciento del presupuesto de una elección y se aplica en una provincia pobre y en crisis como Salta.
El otro punto intocable en la “reforma electoral”, es el que deja en manos del gobernador la facultad de convocar la fecha de las elecciones en lugar de fijar ese calendario por ley y sobre todo, de manera confluyente con las elecciones nacionales a los fines de evitar gastos y aglomeraciones.
