Los investigadores Camila Binda y Pablo Dellicompagni analizaron el papel de la ciencia argentina en el camino hacia la transición energética y la necesidad de contar con políticas públicas de fomento, tanto a nivel provincial como nacional.
Camila Binda, licenciada en Ciencias de la Comunicación, y Pablo Dellicompagni, ingeniero electromecánico y doctor en Energías Renovables, ambos investigadores del CONICET en el Instituto de Investigación en Energía No Convencional de la UNSa- INENCO- dialogaron en Cadena Infinito 96.5 MHz sobre el trabajo que vienen desarrollando y coincidieron en la necesidad de una mayor presencia del Estado con políticas públicas de fomento hacia la transición energética.
Dellicompagni dio detalles de sus estudios sobre el impacto de las tecnologías de energía renovable en el sector minero instalado en La Puna, disminuyendo el consumo de combustible fósil o mitigando los efectos ambientales reduciendo las emisiones de gases de efecto invernadero. Binda, en tanto, hizo hincapié en la implementación de la economía circular a fin de “pensar qué hacer con los residuos de la industria del litio, que los hay, como el carbonato de litio”. “Una pequeña parte de esos residuos es reinyectada al proceso de producción y otra parte está en el suelo, son esas montañas de sales que uno ve”, explicó su colega.
Consultados sobre la utilización de paneles solares en este camino hacia una transición energética, Dellicompagni destacó que, si bien es costoso adquirir los equipos, hay planes de financiamiento. Sin embargo, ambos coincidieron en la necesidad de contar con un mayor acompañamiento del Estado provincial, particularmente. Binda cuestionó que pese a la vigencia de la Ley provincial 7824 de Balance Neto para la Generación de Energía, y la Ley nacional 27191 de Régimen de Fomento Nacional para el uso de Fuentes Renovables de Energía destinada a la Producción de Energía Eléctrica, sancionadas en 2014 y 2015 respectivamente, no se implementaron a nivel provincial políticas públicas significativas que fomenten la transición.
Por otra parte, el investigador cuestionó el manejo de los recursos en todo el país. “Si pretendemos fabricar una batería competitiva, ¿de dónde va a salir el insumo si todo lo que es carbonato de litio, casi el 90%, se va para afuera? Tenemos que tener otra política para que capturemos los insumos y los beneficios económicos para poder desarrollarse. Nosotros tenemos muy buen nivel técnico, pero no es fuerte la vinculación entre lo que es academia, CONICET, gobierno, industrias. Hay mucha puja por cuestiones de intereses que no permiten a veces el desarrollo”, observó.
ConCiencia y compromiso
Respecto a la conciencia que hay en la población sobre la crisis ambiental, Binda consideró que “tiene que ver con si se entiende lo que está pasando”. Dellicompagni, por su parte, remarcó que si bien la emisión de gases de efecto invernadero del país está lejos de los niveles de países como China, Gran Bretaña o India, la crisis ambiental alcanza a todo el planeta. Precisamente, Binda señaló que “los países que más contaminan son los que tienen más capacidad de adaptarse”, mientras que “los más golpeados van a ser los que tengan menos capacidad para hacerle frente a esa amenaza”.
En esta línea, los profesionales cuestionaron la denostación a la ciencia y a la educación pública por parte de espacios políticos como La Libertad Avanza. Si bien Binda destacó que “sí hay un reconocimiento social a la tarea científica”, lamentó que “siempre va a estar en peligro con estos discursos”. “Los científicos, desde nuestro rincón, seguimos trabajando, presentando proyectos, investigando”, subrayó su colega.
Además, ambos resaltaron que el desarrollo científico existe también en el privado, aunque allí la prioridad es buscar la rentabilidad económica, mientras que desde el Estado se busca principalmente dar respuestas a necesidades concretas de la población. “Ese es el pilar fundamental de las investigaciones que se desarrollan en estos institutos desde el Estado”, enfatizó Binda y Dellicompagni agregó: “Creo que el futuro es bastante alentador y es algo que se viene dando de forma muy paulatina que si se llega a cortar sería un truncamiento total”.
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