Aien Salvo y Camila Gea, becarias del CONICET, detallaron parte de los trabajos que llevan adelante y lamentaron los cuestionamientos al desarrollo científico en el país, área en la que se invierte menos del 1% del PBI.
La ingeniera en Recursos Naturales Aien Salvo y la arquitecta Camila Gea, dieron detalles del trabajo que realizan como becarias del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas- CONICET-. Además, ante los micrófonos de Sapo de Otro Pozo, por Cadena Infinito 96.5 MHz, cuestionaron a quienes atacan el desarrollo científico en el país.
En un contexto global en alerta por las consecuencias del cambio climático, Salvo destacó la tarea que realizó en Orán durante su formación doctoral, junto a un grupo de mujeres indígenas y criollas con quienes trabajó en el secado de alimentos mediante energía solar, permitiéndoles darle a la producción un valor agregado. Según explicó, una de las problemáticas en la zona radica en la cantidad de excedentes productivos de frutas dadas las exigencias del mercado en Buenos Aires, principal destino, sumado a las dificultades que conlleva la competencia con las importaciones cuando no se regulan correctamente.
Actualmente, realiza un posdoctorado trabajando con productores campesinos para mejorar el acceso al agua. “Aunque no lo creamos, aún existen lugares en Salta donde no tienen agua”, aseveró.
Por su parte, Gea aborda en su formación doctoral la eficiencia energética en edificios históricos. “En el contexto actual se están produciendo olas de calor cada vez con mayor frecuencia, y va a ser cada vez peor. Entonces, el objetivo de nuestras investigaciones en este momento es pensar viviendas y edificios que soporten todos estos cambios de temperatura”, describió haciendo referencia a lo que se conoce como diseño bioclimático.
“Los costos iniciales puede ser más altos que una construcción tradicional. Pero, con los gastos y consumos, en poco tiempo se recupera”, agregó y resaltó que se trata de construcciones que puede aplicar cualquier persona, aunque lamentó que desde el Estado “quizás falte un poco de incentivo para que se construya de esa forma” ya que “quien guía la construcción son los mercados inmobiliarios, que buscan los mayores márgenes económicos”.
Igualmente, ambas consideraron que la disminución de las huellas de carbono debiera ser una preocupación de todos los ciudadanos. Además, Gea apuntó a una deuda del organismo en cuanto a trabajar en conjunto con el Instituto Provincial de Vivienda. “¿Cómo puede ser que se haga el mismo prototipo de casa en cualquier lugar?”, cuestionó.
Por un Estado más presente
“Estamos viviendo una época en la que cada vez se pide más profesionalismo, títulos de posgrado, y hoy en Argentina es pago. No existe doctorado o maestría gratuita”, aclaró Salvo al tiempo que subrayó la función del CONICET acercando el estudio de posgrado mediante el otorgamiento de becas.
“Su existencia permite que se siga avanzando en calidad profesional y, por otro lado, en generar investigación nacional y que esté al servicio de nuestro país, la soberanía científica. La industria nacional, todos los avances que tenemos a nivel nacional no serían posibles si no tenemos un Estado comprometido que baje plata”, puntualizó.
En este punto, Gea precisó que “en países como Francia o Israel el presupuesto que destinan a investigación es mucho más alto que en el nuestro”, en donde la inversión en ciencia y tecnología no supera el 1% del PBI. De hecho, en 2019, tras cuatro años de macrismo, llegó al 0,23%, la más baja desde 2006. “Esto ni siquiera se puede considerar un gasto, es hasta ofensivo decir que es un gasto”, manifestó y lamentó las declaraciones vertidas por candidatos de La Libertad Avanza, denostando a la investigación y al desarrollo científico argentinos. “Entiendo que es muy difícil que se cierre, pero es una forma de habilitar ese recorte de presupuesto”, advirtió al respecto.
Salv, en tanto, además, que el CONICET “es la institución dentro del Estado en donde mayor grado de excelencia académica se exige, sin embargo, los sueldos no son consecuentes”. “Dentro del CONICET, si no producís, te vas”, dijo y pidió “que la gente se ponga a pensar, tome conciencia, porque se define el futuro del país y genera mucha angustia pensar que alguien como Milei pueda ser presidente”. “La ciencia no es cara, cara es la ignorancia”, concluyó Gea, citando al docente, investigador y Premio Nobel de Medicina, Bernardo Houssay.
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