El ministro de Educación de la provincia es uno de los funcionarios del Gabinete que podrían ser reemplazados tras los comicios de octubre. Varios desatinos al frente de la cartera lo exponen.
El último conflicto docente tuvo en jaque al Gobierno provincial tras los comicios de mayo, cuando se endureció la postura de los maestros, pero también del Ejecutivo provincial. No fue la primera disputa con los autoconvocados, pero sí la más dura. En ese marco, todas las miradas apuntaron hacia Matías Cánepa, ministro de Educación, quien quedó señalado como uno de los candidatos a abandonar el Gabinete provincial tras las elecciones.
Pero no fue solamente el conflicto docente el que abrió la posibilidad de la salida del ministro, conflicto en el que estuvo totalmente ausente: los resultados de las pruebas de rendimientos escolares no fueron los mejores. Desde la cartera educativa se intentó vender como una “significativa mejora” los resultados de las pruebas Aprender, pero lo cierto es que están muy lejos de la media nacional, mostrando la decadencia de la educación en la provincia y Cánepa es el único responsable, o al menos el responsable directo de políticas educativas provinciales inexistentes.
El paupérrimo estado edilicio de las escuelas salteñas son también un botón de muestra de la falta de gestión del ministro. No aprovechó ni el tiempo de pandemia para poner en condiciones las instituciones y eso se pudo ver cuando los niños y niñas volvieron a las aulas. Techos que se caen, baños insalubres, falta de agua, entre otros problemas, fueron una constante en estos años.
Para colmo, en las últimas horas se conoció un caso que llamó mucho la atención: la docente Laura Mena denunció ante los micrófonos de De eso se trata, por Cadena Infinito 96.5 MHz, que tras desempeñarse por 10 años como directora en una escuela primaria de un paraje de Campo Quijano, fue trasladada luego de dar a conocer un posible caso de maltrato infantil.
A Cánepa, según dicen por lo bajo varios sindicalistas, sólo se lo puede ver en el marco de las discusiones paritarias. Después, aseguran, no contesta ni los mensajes.
Ante todos estos problemas, Cánepa admitió que su ciclo al frente de la cartera educativa podría haber llegado a su fin: “Los ministros estamos un tiempo colaborando con el programa que tienen los gobernadores. Eso puede cambiar, pueden asumir nuevos ministros. Pueden surgir otras necesidades y se van cumpliendo ciclos”, dijo a FM profesional.
“Mi salida se dará cuando el gobernador lo decida. Soy parte de un proyecto político y voy a acompañar desde el lugar que corresponda”, finalizó el ministro al que, al parecer, ya no quiere nadie.
