La concejala Agustina Álvarez Eichene cuestionó la presencia del funcionario en la inauguración y anticipó pedidos de informes al Tribunal de Cuentas y al Ejecutivo municipal.
La inauguración de un nuevo mercado privado en Villa Mitre abrió una pregunta que excede al emprendimiento comercial y vuelve a poner el foco sobre “Pepe” Muratore y su relación con el Estado. Pero esta vez apareció un dato que, para la concejala de La Libertad Avanza Agustina Álvarez Eichele, resulta todavía más incómodo: la presencia de Sócrates Paputsakis, integrante del Tribunal de Cuentas de la Municipalidad de Salta, en el acto inaugural.
“Me llamó muchísimo la atención que se inauguró el nuevo mercado del señor Muratore, aparentemente, y que había un miembro del Tribunal de Cuentas en este mercado”, sostuvo Álvarez Eichele en FM Infinito. Según relató, fueron los propios puesteros y personas vinculadas al antiguo Mercado San Miguel quienes le hicieron llegar su malestar.
“Me decían: ‘Es una falta de respeto, con razón nunca llegó a nada el tema de la investigación’”, contó la concejala.
La pregunta que queda instalada es sencilla, pero políticamente incómoda: ¿qué auditó Paputsakis durante todo este tiempo? El Tribunal de Cuentas tiene justamente entre sus funciones controlar el uso de los recursos públicos y las cuentas municipales. Y el Mercado San Miguel fue, durante años, escenario de denuncias, reclamos de puesteros y cuestionamientos sobre su administración.
Álvarez recordó que había denunciado que comerciantes trasladados desde el San Miguel continuaban pagando a una fundación vinculada a la familia Muratore, pese a que desde la Municipalidad se había negado esa situación. “El tema del Mercado San Miguel es un tema de nunca acabar”, resumió.
A eso se sumó otro episodio que todavía alimenta las dudas: el incendio del mercado y la posterior explicación oficial de que parte de la documentación se había perdido entre las llamas. “Las personas que trabajaban en el mercado nos decían que eso no era cierto, que el incendio no había llegado hasta donde estaba supuestamente la documentación”, relató la edil.
Por eso, la fotografía de Paputsakis junto a integrantes del nuevo emprendimiento no es, para la edil una simple imagen protocolar. “¿Cómo no levantar sospechas o cómo creer en la tarea que se realizó desde el Tribunal de Cuentas si estaba el señor Sócrates Paputsakis y en la inauguración a los abrazos con esta gente?”, planteó.
La concejala anticipó que pedirá al Tribunal de Cuentas que informe qué controles realizó sobre la administración del Mercado San Miguel y que vuelva a analizar sus cuentas y documentación. También llevará el tema al Concejo Deliberante y reclamará que el Ejecutivo municipal determine si el nuevo mercado cumple con todas las condiciones legales y técnicas para funcionar.
Pero detrás del pedido de informes aparece una cuestión política todavía más profunda. Porque el interrogante ya no pasa solamente por qué ocurrió en el San Miguel, sino por cómo una estructura empresarial vinculada a Muratore consiguió mantenerse vigente durante distintas administraciones municipales.
El nombre de Muratore aparece asociado a diferentes etapas de la política municipal salteña. Miguel Isa, Gustavo Sáenz, Bettina Romero y, ahora la actual gestión, forman parte de un recorrido político demasiado extenso como para explicar su supervivencia exclusivamente por las simpatías de una gestión determinada.
Álvarez Eichene fue cuidadosa al hablar de una eventual protección política. No pudo señalar quién podría ejercerla ni afirmó que exista. Pero sí dejó planteada una duda: resulta difícil explicar tantos años de permanencia, vínculos y negocios alrededor del Estado únicamente como una sucesión de casualidades.
