Con la asunción de nuevos senadores y diputados, en la Cámara alta provincial hubo una mejora, pero todavía está muy lejos de la paridad. En Diputados, en tanto, la representación es mayor que en el Senado, pero todavía falta.
En Salta las mujeres siguen ocupando lugares secundarios en la política. Así quedó en claro con la asunción de los nuevos diputados y senadores. Las mujeres fueron segundas en las listas y no hay paridad de género en los cuerpos legislativos.
La Ley de paridad de género 7.955 se sancionó en Salta en noviembre del año 2016. La norma garantiza la participación equivalente de géneros para el acceso a cargos electivos y aplica a las elecciones primarias y generales para la elección de autoridades provinciales y municipales. Sin embargo, nada de esto sucede en la provincia y las listas, en general, siguen siendo encabezadas por hombres.
Por ejemplo, en el Senado provincial la representación femenina ahora es de tres senadoras por sobre 23 escaños. Es decir, la participación de las mujeres en esta cámara, siempre conservadora, es apenas del 13 por ciento.
Si tenemos en cuenta la conformación del cuerpo hasta la semana pasada, se podría decir que hubo una mejora, teniendo en cuenta que solamente había una mujer. Pero el 13 por ciento está demasiado lejos de la paridad deseada.
En la Cámara de Diputados, en tanto, la paridad de género es sustancialmente más alta, pero todavía está lejos de alcanzar lo deseado: De los 30 diputados que juraron en la ceremonia del viernes pasado, sólo siete fueron mujeres. Es decir, las diputadas electas fueron solamente el 23.3%. La gran mayoría de los legisladores electos compitieron representando al saencismo.
Con las diputadas que no ponían en juego sus bancas, en la Cámara de Diputados sólo 21 de las 60 bancas quedaron en manos de mujeres. Es decir, en Diputados la paridad de género tampoco existe, porque las mujeres allí alcanzan el 35 por ciento de las bancas.
En una primera mirada, es posible decir que la brecha de género se acentúa en el interior de la provincia. Sin embargo, todos saben que las listas se aprueban -o no- en los despachos del Grand Bourg.
