La Cámara de Diputados recibió a la ministra Paula Bibini el día miércoles. La funcionaria habló principalmente sobre la cuestión ambiental. Sobre todo lo referido a la Ley Nacional de Bosques Nativos, por la que el Estado provincial es duramente criticado por las faltas que cometió durante una extraña interpretación de la normativa.
En ese sentido, aseguró que se está avanzando con el OTBN (Ordenamiento Territorial de Bosques Nativos) y el lunes, Salta recibirá la visita del Ministro de Ambiente de la Nación, el rabino Bergman y al jefe del Gabinete de Agroindustria, Santiago del Solar, para terminar de aunar propuestas.
Según señaló Bibini, fue el mismo Urtubey quien se reunió con los ministros, para negociar personalmente puntos de solución para tratar, de manera particular, casos individuales de sectores que no concluyeron con la deforestación.
Por otra parte, en la reunión también se definirá qué tipo de financiamiento brindará el Ministerio de Ambiente de Nación para llevar a cabo la reforestación, punto más que necesario para no seguir agobiando a los bosques nativos.
Un dato da cuenta de la más cruel de las realidades respecto a la política que ha tenido el gobierno de Urtubey con el cuidado de los bosques: entre el año 2004 y 2015 se han desmontado 1 millón y medio de hectáreas.
Pese a la crítica situación, Bibini no descartó que se terminen los desmontes, sino todo lo contrario. Afirmó que se está gestionando junto con el Consejo Asesor de OTBN, para brindar una solución realmente productiva, esto es, seguir permitiendo los desmontes en favor de ciertas actividades económicas.
Otro de los temas abordados por Bibini, y que ya generó denuncias por parte de la Auditoría General, son las categorizaciones, establecidas en tres zonas diferenciadas con un color cada una: las zonas rojas no pueden ser desmontadas, las zonas amarillas no pueden ser desmontadas pero se pueden montar actividades productivas y, las zonas verdes, en donde sí se puede desmontar.
Al respecto, las denuncias montadas por la Auditoria de la Nación daban cuenta de desmontes en zonas amarillas, que habían sido recategorizadas de manera arbitraria.
Bibini, no obstante, dijo que insistirá con darles utilización a estas áreas, ya que deben velar por brindar soluciones a los productores. La ganadería sería la opción sobre la que hay mayor consenso.
Sandez la incomodó en la reunión. Dijo que le mienten en la cara y que unos cuantos terratenientes se quedan con el agua y están dejando morir a los pobladores de Metan y Anta. También se denuncio el desmanejo del agua en el río Juramento.
Ademas la ministra se refirió a la situación del ingenio San Isidro, que dejó hace casi tres meses a casi 200 familias sin trabajo.
Expresó estar en comunicación directa con el grupo privado San Isidro, a la espera de que haya un inversor que compre la empresa, y todos los empleados puedan ser reincorporados.
