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martes, octubre 20, 2026

“La gente en las calles es la única que puede parar el ajuste”

Así lo manifestó el reconocido médico Edmundo Falú, quien destacó el papel crucial de la sociedad para frenar los recortes presupuestarios en todos los planos y subrayó la importancia de la movilización como herramienta ciudadana. Sobre Salta vaticinó un futuro con pocos cambios: “todo parece indicar que los mismos de siempre van a aparecer en las elecciones de medio término del año que viene. Ya hay varios adelantándose”.

Falú es conocido no sólo por su extensa carrera como cardiólogo, sino también por su participación en el ámbito político salteño. Fue candidato en varias elecciones provinciales y suele acompañar las causas justas.

Nacido el 4 de julio de 1956, en Salta, Falú se impregnó de una familia pujante, siempre con participación política (su padre fue diputado nacional y el primer director del diario El Tribuno) y completamente formada por la educación pública.

“Para la familia Falú la educación pública es todo, es sinónimo de progreso, es la forma de igualarnos, de acercarnos a la cultura universal. En mi familia algunos fueron a la Escuela Normal, mi padre se formó como abogado en la Universidad de Tucumán y yo me gradué en la UBA”, comentó a Opinorte.

Con esa tradición la última movilización fue una cita de honor. En efecto, estuvo presente en la multitudinaria convocatoria de la semana pasada y consideró que la sociedad le empezó a poner un límite al gobierno nacional. “El ataque de Milei es muy grave, se trata del 70% de los recursos para universidades nacionales”, resaltó. Y señaló que “la mayoría de docentes que están en las universidades no lo hace por plata. Hay otras carreras más redituables que la docencia; lo importante de la marcha fue la gran cantidad de sectores que estuvieron apoyando”.

Sin embargo, recalcó que, a diferencia del ajuste aplicado sobre las jubilaciones, en educación se frenó momentáneamente. “Pasó tamaña calamidad como el recorte a los jubilados, a gente que ha dado todo en la vida y que ahora está siendo arrasada desde el punto de vista de sus ingresos y la gente no se levantó, pero sí lo hizo por la universidad, eso demuestra que hay una conciencia todavía despierta”.

Siguiendo la lógica de razonamiento del presidente, las universidades son un centro de adoctrinamiento y un gran gasto, frente a esto, Falú opinó: “La deuda externa no se audita y quieren auditar a la universidad, lo cual ya de hecho se realiza. La deuda es plata que nunca ingresó a la Argentina, o mejor dicho entró y salió para pagar acreedores durante el gobierno de Macri, se hizo con complicidad el FMI, el gobierno de Fernández lo aceptó, no se auditó no se discutió”, argumentó.

Tras defender a la universidad, matizó: “A la carrera de medicina en Salta le faltan aulas, no tiene todos los recursos, hay un desfinanciamiento desde hace tiempo, pero sigue siendo de acceso masivo, la universidad mantiene su notoriedad. En mi caso me costó mucho esfuerzo obtener el título. Después de largas horas de estudio tuve mis prácticas en un hospital modelo como el Clínicas en capital”.

La casta y la política en Salta

Para Falú un ejemplo de la desconexión de la política con lo que acontece en la sociedad es “el aumento de los sueldos de los senadores”. A su entender no fue un “hecho inocente” ya que “necesitan culpar al poder legislativo de todos los males que ocurren en el país. Fue un aumento desgraciado, incorrecto, que demuestra la incapacidad para ponerse en el lugar de todos los argentinos que se están ajustando, no es solo una cuestión de plata sino también de privilegios en todo sentido, hay una necesidad del gobierno de decir yo ajusto con ustedes porque la casta no quiere hacerlo”, subrayó.

Con esa mirada, manifestó que es necesario “advertir esto al presidente que sigue convencido de que el principal objetivo para que el país salga adelante es llegar a reducir el déficit fiscal a cualquier costo y viene sometiendo a un gran sacrificio a la gente. Llegó diciendo que el ajuste lo iba pagar la casta, no la gente ni la universidad”.

Respecto a la realidad local, planteó que no hay en el horizonte próximo una renovación dirigencial y la discusión entre partidos es prácticamente inexistente. “Todo parece indicar que los mismos de siempre van a aparecer en las elecciones de medio término del año que viene. Ya hay varios adelantándose”,

Desde su perspectiva, expresó “no hay actividad partidaria, sólo veo sellos que se presentan a elecciones, quién puede decir que en Salta no existe una casta que se encuentra enquistada en el poder hace 40 años y maneja a discreción los candidatos, y eso perdura”.

Sin programas ni planteos de fondo, en su caracterización, “a la Provincia no le queda otra que arrodillarse ante Nación, no es autónoma, no se puede poner de pie, ahora va a tomar deuda y no tiene forma de salir de esa dominación ante la Casa Rosada”.

Enfatizó que si los gobernantes locales aprovecharían la oportunidad “podríamos explotar los recursos naturales y el litio que puede ser eventualmente una salida si es en beneficio del pueblo y no de sectores concentrados. Hay un recurso estratégico, pero si no impacta sobre la población estamos muertos y lamentablemente parece ser ese el rumbo”.

En el último tramo de la conversación, el doctor, quien es admirador de René Favaloro, aseveró: “El Estado de Salta no ajusta a la casta, hay ámbitos que no necesitan gastar y siguen siendo un lugar de despilfarro”, reiteró respecto a la concentración de poder y la doble vara en la sociedad salteña.

A su vez, cuestionó la comunicación sobre cuestiones preponderantes en la municipalidad, ya que se siguen gastando millones para informar cosas que el Concejo debería acercar a los vecinos “noté que, respecto al dengue, no hubo una campaña con potencia como tendría que haber sido”.

En otro orden de cosas, Falú planteó que a contramano de la política nacional “los países desarrollados tienen sus servicios controlados con gran responsabilidad por el Estado. Porque hablamos de bienes comunes que no tienen sentido comercial sino social. Mientras el mayor capitalismo del mundo, EE.UU.  protege su industria, aquí ocurre lo contrario. Si creen que el mercado ordena y que el Estado se reduce a la mínima expresión, se equivocan. Regulan las obras sociales, pero los laboratorios hacen lo quieren, por lo cual es necesario intervenir de manera integral”, dijo el experimentado profesional de salud.

“Ahora se impuso la idea del sacrificio; yo tengo la suerte de tener una posición mejor que otros, y tal vez puedo ajustarme el cinturón, pero eso no es la situación general; hoy los que más tienen son los que menos tributan e incluso el presidente dice que los que fugan son héroes, el Estado es él, que recauda para que funcione su gobierno y dice eso; es absurdo cuanto menos”, reflexionó.

Para concluir, consideró que es necesario pegar un volantazo “en dirección contraria a Milei aunque sin ir al choque y respetando la legitimidad que le otorgó el voto; creo firmemente que una respuesta desde abajo le va a poner límite al ajuste del gobierno nacional”.

“Se debe cambiar esto porque la brecha entre ricos y pobres va a seguir ampliándose y eso no genera una sociedad más justa, la concentración de la riqueza es obscena y si se profundiza ese rumbo el destino de la nación no puede ser bueno ni de felicidad”, finalizó la comunicación con nuestro sitio web.

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