El gobernador salteño volvió a dar muestras de no estar a la altura del cargo, mientras varios de sus pares cuestionaron los improcedentes dichos del embajador de Estados Unidos, él asume una inútil batalla para buscar notoriedad.
Como es sabido, el musico y conductor televisivo, Roberto Pettinato, confesó públicamente que no entiende y tampoco le gusta el folclore, llegando a justificar su no preferencia por este género hasta como “un problema personal”.
Ante ello, un razonamiento cabal concluiría en la siguiente idea: lo que avergüenza a Pettinato, es asunto suyo, o en todo caso, de sus seguidores. De ninguna manera, puede sser el estandarte del gobernador de una Provincia como Salta, donde se sancionó el proyecto que quebranta el principio de igualdad ante la ley y exige un depósito altísimo para reclamar justicia.
Sin embargo, en su afán por lo innecesario, Sáenz salió a responder en redes sociales “A vos te avergüenza y a millones de argentinos nos enorgullece”, acompañando el video de un encendido y sobreactuado discurso.
Los otros gobernadores…
El resto de los mandatarios provinciales, aunque pueden no estar ajenos a la agenda banal, se muestran focalizados en asuntos relevantes, como por ejemplo, un posicionamiento soberano ante los dichos del embajador estadounidense en Argentina, Peter Lamelas.
“Hay veintitrés provincias y cada una tiene su propio gobierno, que puede negociar con fuerzas externas, con los chinos u otros… Y eso también puede prestarse a la corrupción, a la corrupción por parte de los chinos. Uno de mis roles como embajador sería viajar a todas las provincias para tener una verdadera asociación con esos gobernadores y asegurarnos de eliminar la corrupción”, dijo Lamelas.
Sus dichos, incurren en una clara intromisión de asuntos internos de otro país, pero además, apunta a los gobiernos provinciales poniéndolos bajo sospecha (ya que la corrupción no es una acción unilateral) y anunciando viajes a cada provincia.
¿Será el gobernador salteño el primero en recibirlo? Es interesante tener presente que en su insólita respuesta a Pettinato, Sáenz habló del “orgullo del poncho salteño, que simboliza la sangre de lo gauchos que dejaron su vida por la independencia y la soberanía de nuestra patria”, justo lo que debería motivarle abocarse a lo importante, como lo hacen sus pares.
Por ejemplo, el gobernador de Tierra del Fuego, Gustavo Melella, fue uno de los primeros en reaccionar: “No es aceptable que un funcionario diplomático adopte una postura que bordea el intervencionismo y desconozca la soberanía de nuestra provincia. Señor Lamelas, quédese en su país a resolver sus problemas de corrupción”, expresó.
En la misma línea, el gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela, criticó la postura del gobierno nacional. “Es inaceptable que un embajador extranjero pretenda entrometerse en cuestiones internas de un país del que no es más que un visitante temporal. Ni en La Rioja ni en ningún lugar del suelo argentino permitiremos que un extranjero decida por nuestro futuro”, sostuvo.
Como ellos, otros mandatarios provinciales advirtieron la gravedad de los dicho por el embajador norteamericano, el salteño, ni una palabra. Es importante tener presente que en materia de inversión minera en Salta, China se destaca, sobre todo en litio.
