22 C
Salta
jueves, septiembre 10, 2026

Rutas estratégicas, exclusiones sistemáticas: Salta, otra vez afuera

El Gobierno nacional prepara una licitación para concesionar 4.400 kilómetros de rutas estratégicas en todo el país. Ninguna contempla trazados en la provincia. Sáenz sigue apostando a una relación de sumisión con Milei que, a la luz de los hechos, no rinde frutos.

La Casa Rosada lanzará un nuevo proceso de licitación para concesionar más de 4.400 kilómetros de rutas nacionales con el objetivo de que actores reactivar la participación privada en el mantenimiento y operación de corredores clave. La iniciativa implica ingresos multimillonarios para las empresas ganadoras. Pero como ya es habitual, Salta no figura en el mapa de prioridades del Gobierno nacional.

La medida abarca rutas estratégicas del Litoral, el centro y el sur del país, incluyendo arterias comerciales, turísticas y logísticas. Se trata de corredores que recibirán mejoras, mantenimiento y hasta obras complementarias en algunos tramos. Pero en el norte, la situación es otra: no hay un solo kilómetro en Salta contemplado en esta etapa. Ni la Ruta Nacional 9, ni la 34, ni la 51, claves para la conectividad provincial, forman parte del esquema.

El dato no solo es técnico: es político. Porque llega en un momento donde el gobernador Gustavo Sáenz insiste en mantener una postura de respaldo y cercanía con el presidente Javier Milei. La exclusión de Salta del reparto de este plan estratégico desnuda, una vez más, lo poco que pesa la provincia en la agenda nacional, incluso con un mandatario local alineado con la Casa Rosada.

Mientras Sáenz acompaña -a través de sus diputados- cada reforma del Ejecutivo nacional, evita confrontar y repite frases de apoyo institucional, su provincia se hunde en el olvido. Las rutas salteñas siguen en estado deplorable, claves para la producción, el turismo y el transporte, pero no aparecen en los planes de “modernización” y mucho menos de inversión. Es el costo de una estrategia política sin rédito tangible.

El Gobierno nacional, por su parte, justifica el esquema en la necesidad de priorizar rutas “con alto tránsito y valor estratégico”. Pero esa lógica refuerza un centralismo histórico que sigue relegando al norte argentino. Salta, a pesar de su ubicación clave como nodo fronterizo y su potencial minero y agrícola, queda otra vez fuera del radar.

La licitación deja en evidencia que someterse no garantiza nada. Sáenz entrega obediencia y recibe indiferencia. La provincia necesita rutas, obras, inversiones y un gobernador que, en vez de callar, exija. Porque si el “sí, señor” no trae beneficios, entonces la sumisión se convierte simplemente en claudicación.

Más Leídas
Noticias Relacionadas

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí