Gustavo Sáenz fue entrevistado en Salta y lejos de fijar una postura sobre el complicado presente, su única definición fue resaltar que no se atiende a foráneos en los hospitales sin que paguen. Su discurso vacío fue puesto en evidencia por el senador de Orán.
No es novedoso que el gobernador salteño sea un esquivo a definirse políticamente, aunque eso mismo ya es una definición que se certifica en su derrotero de sucesivas lealtades. Su rasgo más notorio es ser oficialista, no imposta el Gobierno de turno.
Esto, para la provincia no es una novedad, pero sí lo es que el mandatario provincial deje constancia de su incompetencia como dirigente político y de su impotencia como líder del oficialismo, al declarar que no tiene candidatos para las importantísimas elecciones nacionales de octubre y que no va a bendecir a nadie.
Su insólita abstracción sobre una elección es asombrosa, para un dirigente político con un cargo tan importante (del que parece no percatarse), una elección como la de octubre, es vital. Esto significa que la imposibilidad de tener candidatos propios y no desprestigiados, lo lleva a un vergonzoso ostracismo simulado.
Sin embargo, el Gobernador no desaprovechó la entrevista en un medio salteño para ratificar la medida de cobro de atención sanitaria a los extranjeros y pidió que se adopte en todo el país, sin siquiera reparar que ello no ha implicado una mejora en el servicio de Salud Pública de Salta.
De todos modos, el discurso oficial por el cobro a extranjeros se direccionó a una acción: la compra de ambulancias.
Pero como la demagogia también tiene patas cortas, un senador oficialista como Juan Cruz Curá, de Orán, presentó un proyecto de declaración que fue aprobado en el Senado, en el que solicitan al Poder Ejecutivo Provincial y al Ministerio de Salud Pública, la entrega de una ambulancia para traslados de pacientes al Hospital San Vicente de Paul, de la Ciudad de Orán.
El mencionado nosocomio, por su ubicación geográfica, es uno de los que más pacientes extranjeros atiende, sin embargo, a más de un año de implementada la medida, el San Vicente de Paul, no cuenta con las ambulancias necesarias.
En materia de políticas sanitarias, la compra de ambulancias y el cobro a extranjeros como únicas medidas de fondo, siguen deteriorando al sistema público. A esto se le suma una problemática grave, que en el corto y mediano plazo se empezará a notar con más nitidez: la falta de especialistas en Pediatría, por la caída de las residencias.
