Cuando Milei Llegó a la presidencia, fue como un relámpago, por la velocidad con que encaró su programa económico. El primer Milei, buscó y logró consensos, especialmente con los gobernadores de provincia, que siempre tienen influencia sobre sus legisladores nacionales. Así consiguió que aprueben el mega DNU y deleguen facultades legislativas sobre ciertos temas, principalmente en el manejo de la Administración Pública.
Pero el segundo Milei, envalentonado por su éxito inicial, y apoyado por gurúes internacionales, prosiguió, como siempre, denostando a periodistas, políticos y hasta al Papa Francisco, acusándolo de comunista.
Ninguneó a los gobernadores y a sus aliados del Pro, minimizando la importancia de Macri. Toda acción genera reacción. Es lo que ocurrió con todos los gobernadores, que propiciaron y lograron que los ATN, Aportes del Tesoro Nacional, que pueden ser utilizados por el presidente a su antojo, sin fundamento alguno, sean distribuidos por ley, con el mismo criterio de la coparticipación nacional. Era la mano de plomo conque el duende Milei castigaba a los gobernadores remisos. Desde ahora deberá consensuar.
Le quitó autonomía a entes que funcionaban muy bien, como Vialidad, el INTI y el INTA. El Congreso, casi por unanimidad lo rechazó y siguen siendo autónomos.
Modificó el sistema de apoyo a los discapacitados, restándole ayuda. Nuevamente el Congreso se lo rechazó. No olvidar las denuncias de corrupción que están siendo investigados tanto por la Justicia como por el Congreso Nacional.
Estas acciones del Congreso Nacional son la prueba de que el Poder Legislativo, en este momento, está actuando con eficiencia y absoluta independencia.
El Poder Judicial está repartiendo parejo a los Kirchner y a los funcionarios y empresarios involucrados en las maniobras de corrupción. Y también a Milei, invalidando todos los DNU -Decretos de Necesidad y Urgencia- que violan disposiciones constitucionales, en especial los relacionados con el trabajo y sus organizaciones. Podemos reconocer que el Poder Judicial está actuando con independencia.
La Corte Suprema de Justicia, integrada por solo tres miembros en este momento, recibió el ataque Mileista designando por decreto a dos de los miembros de la Corte Suprema, que unido a uno de ellos disgustado por no ser presidente del Cuerpo, le aseguraban la mayoría. Los dos pliegos fueron rechazados por el Senado Nacional
El tercer Poder, el Ejecutivo, conducido por Milei, actúa con independencia, pero comete los errores que fueron corregidos tanto por el Congreso como por la Justicia. Actúa como dueño y no como mandatario de los argentinos. La tradición diplomática de Argentina de no intervención en los otros Estados, la tiró por la borda, imponiendo su propia visión del mundo.
Las autocracias de una sola persona gobernando pueden acertar o errar. Pero la enmienda se hace imposible si los dos poderes restantes, que se controlan entre sí, o uno de ellos, es controlado por el presidente. No permitamos el pensamiento único.
En este momento la república funciona. ¿Pero qué ocurriría si Milei pudiera controlar el Congreso? Su autoritarismo pondría en riesgo a la república. Por ejemplo, el presidente puede dictar leyes, denominadas Decretos de Necesidad y Urgencia, que tiene plena vigencia hasta que los rechace el Congreso Nacional. Si Milei controla alguna de las cámaras, a partir de octubre, no necesitará las leyes del congreso. Gobernará con DNU y no con las leyes del Congreso. Los DNU deben ser rechazados por ambas cámaras. Así, Milei podría gobernar prescindiendo del Congreso. Es esperanzador que el Senado de la Nación haya aprobado un proyecto para exigir el rechazo de ambas cámaras, para invalidar los DNU.
Otro tema fundamental es el veto a las leyes del Congreso Nacional. El veto es una decisión presidencial que se aplica sobre las leyes que considera nocivas para su proyecto, dejándolas sin eficacia.
El veto para ser rechazado necesita los dos tercios de los legisladores de cada una de las cámaras. Si Milei y el Pro consiguen la tercera parte de los diputados, pues en el senado es casi imposible, nunca el Congreso podría rechazar el veto. En la práctica significa, con la tercera parte de los diputados, que podría vetar todas las leyes del Congreso, dejando sus funciones insignificantes.
Esto es lo que se juega en octubre. Si gana Milei, pierde la república. La decisión está en manos de más de la mitad de los electores, que no concurre a votar, o vota en blanco o lo anula.
Conocemos que esté desdén electoral muestra no solo la insatisfacción de los electores con el gobierno nacional, sino con toda la clase política. No debemos votar por los que garantizan a Milei el control de la república.
Para los que apoyan a Milei, la opción es la del voto fundamentalista o votar por la república.
Aunque Milei pierda, sus facultades constitucionales permanecen intactas.
La Libertad Avanza sufrió una derrota tremenda en Buenos Aires. Perdió por 13 punto o sea un millón de votos. Pero perdiendo creció. Tenía 3 senadores y ahora tiene 11. El tiempo, que es un borrador de la memoria, juega a favor de Milei. Hasta las elecciones de octubre, si no se mantienen activadas las causas, nos olvidaremos del affaire $Libra y de las coimas en la Junta Nacional de Discapacitados.
Seguiremos con estos artículos que solo intentan esclarecer.
*Por Santos Jacinto Dávalos
