Los efectivos declararon que dispararon a “Gogo” Ramos ante una presunta “agresión con elementos contundentes”. El juez de la causa le dio arresto domiciliario a tres de los policías.
La investigación por la muerte de Gogo Ramos, ocurrida en la madrugada del martes en el barrio 6 de Septiembre, por balas policiales, sumó una novedad judicial, aunque el comunicado del Ministerio Público Fiscal dejó también algunas cuestiones que merecen especial atención. No solamente por las medidas dispuestas contra los cuatro efectivos involucrados, sino por la versión que los propios policías habrían transmitido a sus superiores después del episodio.
Según informó el organismo, de manera oficial, el cabo de 29 años señalado como presunto autor material del homicidio, quedó con prisión preventiva acusado de homicidio doblemente agravado por abusar de su función policial y por el uso de arma de fuego. Los otros tres uniformados, un sargento y dos agentes (una femenina), fueron imputados por encubrimiento agravado y deberán cumplir 30 días de arresto domiciliario, con monitoreo electrónico y prohibición de mantener contacto entre ellos y con los testigos de la causa.
Pero lo verdaderamente llamativo aparece en el relato que el Ministerio Público Fiscal incorporó sobre lo sucedido aquella madrugada en la zona este de la ciudad. De acuerdo con el comunicado, los efectivos habrían informado a sus superiores que durante el “procedimiento” realizaron únicamente “un disparo de repliegue o despeje, ante una supuesta agresión con elementos contundentes».
La explicación no es un detalle menor. La propia información oficial señala que Ramos sufrió dos heridas de arma de fuego en ambas piernas y en la espalda, lesiones que terminaron provocándole un shock hipovolémico y su posterior fallecimiento camino al hospital San Bernardo. Es decir, la versión de un único disparo aparece, cuanto menos, en tensión con las lesiones que describen varios testigos del hecho.
La referencia a una supuesta agresión con elementos contundentes también merece detenerse. ¿Se está intentando construir una explicación que permita presentar el uso del arma como una reacción defensiva de los efectivos? ¿La expresión «disparo de repliegue o despeje» busca encuadrar lo ocurrido como una actuación policial frente a una situación de riesgo? Por ahora, el comunicado no permite afirmar que esa sea la estrategia de los imputados, pero sí deja expuesta la versión que habrían transmitido a sus superiores, tras el asesinato de “Gogo” Ramos.
La investigación reúne testimonios, informes policiales, registros de geolocalización del móvil, pericias de Criminalística y resultados preliminares de la autopsia. El material fílmico y fotográfico de los vecinos de “Gogo” muestran el deplorable accionar policial y contradicen lo declarado por los uniformados.
