Después de días de advertencias y críticas a Nación, por parte de productores, el diputado se reunió con funcionarios nacionales y aseguró que la resolución no implica riesgos sanitarios.
Tras una semana cargada de alarmas y advertencias, por parte de productores de bananas al gobierno de Javier Milei, el diputado nacional Carlos Zapata salió a poner paños fríos sobre la polémica por la resolución que eliminó restricciones al ingreso de bananas y aseguró que “no implica riesgos sanitarios”.
La afirmación llega en un contexto donde el propio oficialismo salteño había elevado el tono. Desde el gobierno provincial se había hablado de “locura” y de “decisiones tomadas desde un escritorio”, en referencia a la medida nacional que derogó normas fitosanitarias históricas, que dispuso el inefable ministro Federico Sturzenegger.
Tras el encuentro con autoridades nacionales, Zapata se alineó con la explicación técnica de la resolución: no se trata de una apertura sin controles, sino de “un cambio de sistema hacia mecanismos más modernos de control sanitario”, con certificaciones, trazabilidad y análisis de riesgo.
Salta concentra entre el 65% y el 70% de la producción nacional de banana, lo que explica por qué cualquier modificación en las reglas genera ruido político casi automático.
Según señaló Carlos Zapata, con un fuerte tono ideológico, la resolución nacional “abre la puerta a más competencia y potencialmente a cambios en los precios”.
