Argentina levantó la Copa América de pagos con QR: en julio se registraron 115,6 millones de transacciones iniciadas con este método, un nuevo récord. Por tercer mes consecutivo, se superaron las 100 millones de operaciones.
De esta manera, el país se consolida como el gran exponente de la región en que reinan estos códigos, desplazando al contactless, que en el mundo desarrollado domina la escena, y superando incluso a Brasil, donde PIX transformó el ecosistema financiero del gigante vecino.
Según de los últimos datos del Banco Central (BCRA), plasmados en su habitual Informe de Pagos Minoristas, publicado recientemente:
- Se registraron 115,6 millones de operaciones. Marcó otro récord, superando el pico de 108,2 millones de junio. Se movieron $2,96 billones
- Por tercer mes consecutivo, el QR superó las 100 millones de transacciones
- Se trata de un crecimiento de 23,5 millones de operaciones mensuales: 25,52% vs. enero de 2026
- Contra julio 2024 (67,6 millones de transacciones), el avance es del 140,83%. Mientras que, frente a julio 2023 (13 M), ese porcentaje se estira al 789,23%
- En términos de dinero operado en valores nominales, la suba es del 375% respecto de julio 2024 ($622.700 M) y del 5.111% contra julio 2023 ($56.800 M)
Estos números son una «coronación de gloria» para los QR celestes y blancos. Así lo refleja el Global Payments Report 2026, elaborado por Worldpay a partir de una encuesta a más de 63.000 consumidores en 42 mercados de todo el mundo.
El informe reveló que el 84% de los argentinos que paga con el celular en comercios físicos lo hace habitualmente mediante código QR. Se trata de un porcentaje muy superior al registrado en Colombia (76%), Perú (71%) y Brasil (66%).
El documento le dedica un apartado especial a la Argentina, en el que destaca la relevancia que ganaron las billeteras virtuales en las transacciones, tanto en puntos de venta físicos, vía Point of Sales (POS), como en el comercio electrónico, además de transferencias entre cuentas, operaciones con tarjetas y compras en cuotas.
«Entre las opciones se encuentran el gigante regional Mercado Pago, marcas nacionales como MODO, Naranja X y Ualá, y globales como PayPal», resalta.
Respecto específicamente al QR, subraya la importancia de Transferencias 3.0 del Banco Central, que permite la interoperabilidad entre códigos más allá del banco o la billetera cobradora y pagadora; en otras palabras, sin importar quién emita el QR del comercio ni qué app use el usuario en el celular,
«Estas políticas simplifican los pagos para los comercios, que solo necesitan ofrecer un código QR para aceptar transacciones a través de todas las aplicaciones bancarias autorizadas», celebra Worldpay.
Por qué Argentina vive un ‘boom’ de pagos con códigos QR
Federico Testoni, cofundador y COO de Depay, destaca a iProUP que, en efecto, este boom del QR en Argentina «se da a partir de una mezcla de necesidad y marco regulatorio bien aprovechado».
«Aceptar pagos con tarjeta en Latinoamérica, en términos de comisiones, es caro para un comercio y el QR surgió como una alternativa más accesible y también segura. A eso se suma que con tarjeta un comercio puede tardar hasta 18 días en cobrar, mientras que con QR el dinero se acredita al instante. Cuando le sacás fricción de costo y de tiempo al comerciante, se vuelve una opción muy atractiva», detalla.
Testoni enfatiza que «Argentina hizo bien los deberes regulatorios» y «las personas lo adoptaron gracias a que es seguro y funciona desde su celular, sumado a soluciones como las de Depay, que permite a extranjeros pagar en su propia moneda estando de viaje. Es una herramienta muy beneficiosa para ambas partes».
Por su parte, Valeria Rodríguez, directora de Lyra para Argentina y Uruguay, indica a iProUP que «Argentina ya alcanzó un nivel muy alto de adopción de pagos digitales y eso demuestra la velocidad con la que evolucionó el ecosistema en los últimos años».
«El crecimiento sostenido de los pagos con QR, la expansión de las billeteras digitales, la incorporación de nuevos medios de pago en el transporte público y la mayor interoperabilidad entre los distintos actores muestran que el usuario incorporó el pago digital como parte de su vida cotidiana», señala.
Por qué el QR desplaza al NFC en Argentina
Una pregunta que atraviesa a este fenómeno tiene que ver con el rol que ocura la tecnología NFC en un país en el que el QR se consolida como «rey indiscutido»; cuando, en el resto del mundo, con excepción de Asia, sobre todo China, es el contactless el que se impone en materia de pagos.
El propio informe de Worldpay ‘pone la lupa’ en este aspecto al marcar que, «en contraste» con Argentina y América Latina, «los códigos QR son menos usados en Europa y Norteamérica» donde «su adopción se ha visto frenada debido a la gran popularidad de las tarjetas usadas en terminales POS».
En relación a este punto, Testoni recuerda que «cuando se inició con el QR en el país, era una forma de ayudar a comercios que no estaban bancarizados para que pudieran recibir pagos digitales de forma simple, rápida y a bajo costo, sumado a que fue muy bien adoptado por las personas por su buen funcionamiento».
Y contextualiza con un dato revelador: «No es casualidad que los mercados que lideran el ranking de pagos a través del QR, especialmente Asia y América Latina, sean economías de menor bancarización, comparado con Estados Unidos y Europa, donde no desplazó a las tarjetas».
¿El QR puede decirle «adiós» al efectivo en Argentina?
En línea, no solo con este aspecto vinculado a los ‘plásticos’ sino también con el hecho de que, en Argentina, el efectivo todavía representa el 17% de las compras presenciales, según indica el Global Payments Report 2026, por arriba del 12% de Brasil y el 16% de Chile, aunque con una pronunciada caída de las extracciones de cajero en los últimos meses, el COO de Depay asegura que «el pago con QR terminó cumpliendo la función que en otros países cumple la tarjeta de débito: el medio de pago del día a día».
«En general, en Argentina y Latinoamérica, donde todavía hay economías más informales, algunos comercios prefieren el efectivo por cuestiones impositivas o de costo, pero esto a su vez deriva en menos opciones para los usuarios y, por ende, en pérdida de ventas, ya que muchas veces las personas no tienen billetes encima», asevera.
«En ese sentido, el QR se convirtió, para millones de personas, en su medio de pago habitual, y, para el comerciante, es ese lugar de equilibrio que brinda la posibilidad de aceptar cobros digitales sin el alto costo que tiene la tarjeta», sostiene.
Sin embargo, considera que el QR y el efectivo «van a seguir conviviendo un tiempo más» aunque «la curva de descenso del cash va a tender a ser cada vez más pronunciada en América Latina».
«Sin ir más lejos, hoy el efectivo representa el 17% de los pagos en tiendas físicas en Argentina y se espera que caiga al 9% para 2030, de acuerdo con el informe de Worldpay. Gran parte de este descenso se debe a las nuevas alternativas digitales, donde el QR es uno de los claros actores tecnológicos predominantes», concluye Testoni. /IPROFESIONAL
