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El sector inmobiliario ha sufrido también las consecuencias económicas de la crisis sanitaria. Se registraron moras en el pago de alquileres, un parate de la obra privada y caída de los precios en dólares para la vivienda. Juan Martín Biella, presidente de la Cámara Inmobiliaria de Salta, en una entrevista con Opinorte, planteó que una salida es el uso de títulos para compra y construcción de vivienda.

Como tantos otros, el rubro inmobiliario ha sentido la caída de sus números, debido a la cuarentena obligatoria. Si bien muchas inmobiliarias ya pudieron volver a trabajar, la recuperación será lenta. Así lo afirmó Juan Martín Biella, presidente de la Cámara Inmobiliaria de Salta: “De 430 matriculados, al día de hoy, casi el 50% tuvieron los permisos para hablar, así que esa mitad ya está trabajando a full, en los últimos 15 días. Lo que vimos, a partir de una encuesta nacional y provincial, es que de las cobranzas, los números mostraron que marzo la mora fue del 5%, en abril del 20% y en mayo del 24%, todo en un grupo de viviendas del segmento más complicado, que son los profesionales o cuentapropistas”.

Más difícil contexto se presentó para los propietarios de negocios y pymes: “En el rubro comercial, aquellos que no tiene empleados han seguido la misma línea de quienes tienen viviendas. Ahora, aquellos negocios que tenían empleados, han tenido en los últimos tres meses un 40% de mora, que incluye los que han podido pagar o los que han podido renegociar el contrato”.

El panorama post-coronavirus se muestra poco alentador para el sector inmobiliario, en donde una de las características será la reducción de la compra de vivienda, y el aumento de unidades para alquiler. Para Biella, “las demandas para alquileres y para vivienda se siguen manteniendo, lo que no se sigue manteniendo es el bolsillo y la capacidad de pago de la gente, por lo que los alquileres se van a tener que adecuar a eso evidentemente. Nosotros, siempre actualizamos acompañando la actualización salarial, lo que en este momento es bastante difuso, porque se registraron gran cantidad de despidos.

En cuanto a la obra privada en Salta, que había registrado un parate total en el inicio de la cuarentena, Biella destacó el compromiso del ministerio de Infraestructura: “Hemos trabajado muy bien con el ministro Camacho, y de 650 obras que eran las que estaban en ejecución antes de la cuarentena, ya hemos logrado reiniciar más de 350. Lamentablemente, muchas otras no se van a poder reiniciar. Las obras privadas se hacen con la capacidad de ahorro del salteño: los comerciantes, médicos, abogados, dentistas, que hoy están muy golpeados, porque su nivel adquisitivo y poder de ahorro disminuyó.

El rol de los bancos es fundamental en este contexto, porque del otorgamiento de créditos y de la facilidad que estos generen, depende en gran parte el avance del sector. Pero, para Biella, los bancos no están siendo flexibles: “Nosotros no vemos que los bancos tengan una línea accesible ni en el corto ni en el largo plazo. Por eso, creo que el Estado debería hacerse cargo. Hemos vivido algo similar en el 2001-2002, donde la Argentina se puso de pie gracias a la obra privada que es un multiplicador de trabajo”.

“Sigue siendo una alternativa viable construir porque la gente sigue sin confiar en los bancos y no sabe qué hacer con el dólar” manifestó el presidente de la Cámara, que apuesta al uso de títulos para reiniciar el mercado.

“Hay que empezar a dar reglas claras y transparentes. Lo que yo haría sería algo similar a lo del 2002: usar los títulos públicos para la construcción y para la compra y venta de viviendas.  En el 2002, se emitieron títulos y la gente retiraba dinero del banco y hacía todos los movimientos para la compra de viviendas y vehículos, y automáticamente el país se puso de pie. Si los miles de millones que el país está por declarar de default, se permitiesen que fuesen usados para la compra y la construcción de viviendas, la Argentina generaría muchísimos puestos de trabajo. Ya se hizo y funcionó: inclusive, esos mismos títulos pueden servir de garantía para tomar crédito y seguir construyendo; parece la medida más clara para que el país no llegue al default”, concluyó.

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