La Auditoría General de la Provincia analiza profundamente el “modus operandi” de empresas constructoras beneficiadas con la obra pública.
La platea observa con asombro los informes y denuncias realizados por la Auditoría General de la Provincia, aunque al parecer la espera de que la Justicia avance no será tan dulce.
Gustavo Ferraris contó que desde 2016 vienen realizando un trabajo en el cual pudieron concretar diversas observaciones sobre obras que debían ejecutarse, claramente, con fondos públicos.
El titular de la AGP, apuntó a Moncho y Dal Borgo, dos empresas constructoras que suelen hacerse con muchas licitaciones del Gobierno.
“Una vez adjudicada la obra a los siete u ocho días se hace redeterminación sin haber empezado”, relató Ferraris en programa radial El Foso de los Leones.
Además, la Auditoría General de la Provincia detalló que se registraron muchas observaciones en procedimientos de este tipo, y todos arrojan patrones similares. El modus operandi de las constructoras no ha cambiado de lo que ya fue el Fondo de Reparación Histórica, sino que se ha profundizado.
Para Ferraris, no es una conducta delictiva pero “hay explicaciones que se deben dar”.
Tanto las denuncias sobre Aguas del Norte, como así también las observaciones descritas sobre las empresas y las contrataciones del estado se encuentran en manos de la Justicia de Salta: ¿Avanzarán?
