8.7 C
Salta
sábado, mayo 9, 2026

Cruce con Milani: Sáenz vuelve a pelearse con el kirchnerismo para ganar aire político

El gobernador protagonizó un tenso intercambio con César Milani, el ex jefe del Ejército, mientras intenta recuperar iniciativa confrontando con un espacio que no gobierna desde hace dos años.

Gustavo Sáenz parece decidido a volver a la escena política nacional, aunque sea peleando contra rivales que ya no están en el poder. En las últimas horas, el gobernador de Salta protagonizó un tenso cruce en redes sociales con el ex jefe del Ejército, César Milani, en una escalada verbal que deja más preguntas que certezas: ¿es esta la estrategia del gobernador para recuperar centralidad política o simplemente un síntoma de focus group que no están dando bien? ¿Sáenz busca congraciarse con Javier Milei?

Todo comenzó con un extenso y encendido tuit de Sáenz contra Cristina Fernández de Kirchner, a quien acusó de ejercer una “dictadura del pensamiento” sobre el Partido Justicialista. “¡BASTA DE AUTORITARISMO!”, arrancó el mandatario provincial, para luego reclamarle que “les dé libertad a los partidos provinciales y se corra de una vez por todas” y que deje de usar al PJ “como una PyME familiar”. En ese mismo mensaje, Sáenz sostuvo que las estrategias electorales impulsadas desde Buenos Aires “fracasaron estrepitosamente” en el interior del país y pidió directamente que se intervenga al PJ nacional.

La respuesta no tardó en llegar. César Milani le dedicó un duro mensaje titulado “Guapos de papel”, en el que cuestionó con crudeza el doble discurso del gobernador salteño. “Un tipo que se pone en los hombros el poncho rojo (…) critica a la líder del peronismo y dos veces presidenta de la Nación, mientras no duda un minuto en ponerse de rodillas ante Milei en cada ocasión que se le presenta”, escribió el ex militar.

Milani también acusó a Sáenz de hablar de autoritarismo mientras respalda a un gobierno nacional que impulsa políticas de ajuste y recordó el antecedente de los gobernadores (incluido Sáenz) alineados con Mauricio Macri durante el endeudamiento del país.

Lejos de bajar el tono, Sáenz volvió a responder con otro mensaje igual de confrontativo. Bajo el título “Guapos de cuartel”, el gobernador replicó: “Afortunadamente hace algunas décadas vivimos en democracia y (…) los tiempos de las jerarquías arbitrarias, esas de las sinrazones, las botas y los gritos, quedaron en el pasado”. Y agregó una defensa simbólica de su figura: “Su poncho, ese que orgullosamente llevo en mis espaldas, es mucho más que un uniforme verde oliva: es un estandarte de todos los salteños que represento por el voto popular”.

El cruce, cargado de referencias históricas y acusaciones personales, parece más una disputa por posicionamiento político que una discusión con impacto real en la vida de los salteños.

Mientras Sáenz se muestra combativo contra el kirchnerismo, que no gobierna ni la Nación desde hace dos años, en Salta crece el malestar por decisiones concretas que sí afectan el bolsillo y los derechos de los trabajadores.

Su explícita adhesión a la reforma laboral impulsada por Javier Milei no pasó desapercibida. Sindicatos, trabajadores y distintos espacios sociales expresaron su rechazo a una iniciativa que consideran regresiva y perjudicial para el empleo y la organización sindical. Ese respaldo al gobierno libertario, que Milani definió como “arrodillarse ante el poder”, dejó al gobernador en una posición incómoda frente a sectores históricamente ligados al peronismo provincial.

Sáenz confronta con Cristina en nombre del “federalismo y la democracia interna”, pero acompaña sin matices un proyecto nacional que avanza sobre derechos laborales y concentra poder. Además, relega la discusión y el debate necesario para que la provincia salga de la profunda crisis en la que se encuentra pata ponerse a discutir con (con una pose burda) peleas que miran más a Buenos Aires que a nuestra provincia.

Más Leídas
Noticias Relacionadas

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí