En quién se ha convertido, los salteños nos preguntamos muchas veces, ¿cuál de todos los ‘gustavos’ es usted? ¿Dónde quedó aquel hombre que nos dijo: tenemos un gobernador que no se caga? el que a la vez sostuvo: yo hago lo que yo quiero.
Ese hombre que hizo comprar un trencito y un carrusel en plena pandemia ¿dónde quedó esa persona que instrumentó un bono solidario para los jubilados salteños? Son simples ejemplos.
Ese Gustavo que hizo reprimir con 1200 policías a los docentes que protestaban en el Grand Bourg, días antes de una elección. ¿O acaso es usted el que se sube al escenario a cantar?
¿En quién o en qué lo han convertido, Gustavo? Es el que al tema del narcotráfico lo soluciona con un alambrado, el que se saca fotitos colgado del intendente, ¿ese es el Gustavo, o es el que está metido de lleno, metido, pensando, ¿sintiendo la campaña electoral? ¿cuál será?
Ahora, entregando a los niños kits escolares, le gustan las fotos y volar mucho más.
¿Será el que llegó tarde al norte con la ayuda luego del desastre natural por la crecida de los ríos que arrasó con muchas viviendas humildes de los originarios?
La pregunta sería: ¿gobierna Salta o Narnia tal vez? ¿usted está firme en este plano terrenal o está volando en otro plano, en otra dimensión?
Nos preocupa que Argentina vive momentos difíciles y su ‘mudismo’ aterra.
Ante la brutal represión a los jubilados su silencio fue sepulcral.
Lo digo con dolor, molestia y una marcadísima preocupación, usted señor gobernador Gustavo Adolfo Ruperto Sáenz Stiro, no debió nunca elegir el silencio, es una fecha dolorosa y sabe que me refiero al 24 de marzo, día del Nunca Más, de la memoria, verdad y justicia.
Como digo siempre, el silencio no es de los inocentes, también es de los culpables y cobardes.
Su sumisión alcanza ribetes muy peligrosos para los salteños y no quisiera inferir que está de acuerdo con lo dictatorial y lo autoritario. Seguramente tiene otros caminos, pero eligió otra vez el ir ordenadamente y mandó a sus tres discípulos a votar a ciegas el DNU del Gobierno nacional que nos vuelve a endeudar de por vida.
Ese no es el camino, seguramente habrá otros. Está a tiempo señor Gobernador, no defraude más a los salteños.
Por Turi Mangione
