El senador viajó al Mundial y habló de una invitación sin pruebas. En Metán, la agenda es otra: inseguridad, crisis económica y servicios al límite.
Mientras en Salta la política repite el libreto del ajuste, la caída de recursos y la austeridad, el senador por Metán, Daniel D’Auria, decidió jugar otro torneo: el Mundial en Estados Unidos. Las imágenes en el estadio de Miami, donde jugó la Selección, circularon rápido por las redes sociales y dejó expuesto al legislador.
D’Auria intentó bajar el tono de la polémica asegurando que había sido invitado. El problema es que la invitación nunca apareció. Ni documentación, ni respaldo, ni una explicación que cierre. Y confaltazo al Senado incluído.
En Metán, mientras tanto, la agenda es otra. Robos constantes, motochorros, consumo problemático que deriva en violencia urbana y una sensación de inseguridad que ya no entra en estadísticas sino en la vida cotidiana. A eso se suma una emergencia socioeconómica declarada: comercios que bajan persianas, consumo en picada y familias que dependen cada vez más de la asistencia.
Como si fuera poco, los vecinos, sobre todo de El Galpón, todavía no se recuperan del daño que causaron los temporales que castigaron fuerte en el verano, con canales desbordados, calles anegadas, viviendas dañadas y caminos destruidos. El deterioro de la Ruta Nacional 9/34 entre Metán y Rosario de la Frontera completa el combo de abandono.
La salud pública tampoco levanta cabeza. El Hospital del Carmen arrastra fallas en la atención, interrupciones por hackeos y un sistema que parece más frágil que las promesas. En ese contexto, el video del senador, con camiseta de club local incluida, intentando justificar su presencia en el Mundial generó una fuerte indignación entre los metanenses.
Porque al final, no se trata de una foto en una tribuna. Se trata de prioridades. Y de una distancia que ya no se mide en kilómetros.
