El exdiputado dijo que, si bien fue alejado del macrismo, todavía se siente parte. Mientras tanto milita en un espacio que se dice republicano y cristiano.
Tras la derrota electoral de 2019, la exministra de Seguridad en la era Mauricio Macri y titular del PRO Nacional, Patricia Bullrich, dispuso la intervención del partido en Salta. Desde entonces dicho espacio atraviesa una fuerte interna protagonizada entre emisarios de Buenos Aires y militantes locales.
Un ejemplo de esa ruptura fue el apartamiento del actual titular de REMSA, Alberto Castillo, y del exdiputado provincial Andrés Suriani. Ambos habían formado un sello “celeste” para servirse de los votos provenientes del sector radicalizado que quería evitar la legalización del aborto y, así, emanciparse de Juntos por el Cambio.
Condenado al ostracismo, Suriani volvió para suplicar de rodillas- y no ante Dios- un lugar en algunas de las listas del macrismo salteño. “Yo sigo integrando Juntos por el Cambio a pesar de que estoy judicializado, como otros dirigentes de Salta a partir de la intervención que se hizo del PRO”, expresó en una entrevista radial.
Y continuó: “Obviamente que estas cuestiones no se resuelven en la Justicia sino en una mesa de diálogo político. Yo sigo esperando que se abra esa posibilidad de diálogo porque somos muchos los dirigentes que creemos que trabajamos hace años en procura de un espacio donde los valores de la Republica estén primero”.
Mientras tanto, Suriani dijo que milita en “Encuentro Republicano”, un espacio que conduce el hermano de Joaquín De la torre, un alfil de la exgobernadora bonaerense María Eugenia Vidal que comparte espacio con el senador nacional salteño Juan Carlos Romero en el llamado “Peronismo Republicano”.
Finalmente, el exlegislador ultra-católico considero que “represento de la mejor manera” a quienes lo votaron y deslizó que le gustaría regresar a la Cámara de Diputados de la Provincia.
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