Roberto Dib Ashur explicó que para lograr un nuevo régimen se necesita no solo el visto bueno del Congreso, sino también de las cámaras legislativas provinciales, lo que el ministro considera una «trampa».
«Nosotros deberíamos haber discutido, porque la Constitución nos dio dos años para que hagamos un nuevo régimen de coparticipación federal de impuestos, con criterios objetivos de repartos», acentuó.
«Pero hemos caído en una trampa autoimpuesta, porque es imposible que un legislador se baje un porcentaje de coparticipación para dárselo a otra provincia. Además tiene que ser aprobada por la legislatura local. Hay que pensar cómo hacerlo», reflexionó.
En cuanto a la injerencia que tienen los ingresos por coparticipación, que representan el 80 por ciento de los ingresos a las arcas provinciales, y que de cada 100 pesos , 70 son destinados al pago de la administración pública, Dib Ashur aseguró que una coparticipación más justa sería destinada, entre otras cosas, a invertir en mejorar la capacidad productiva de la provincia.
FUENTE; EL TRIBUNO
