El milagro salteño es una fiesta muy cara para nosotros.
Es una celebración de profunda fe, de miles y miles de personas que vienen de afuera, de peregrinos, para tomarla con el respeto merecido
El respeto a los patronos tutelares de Salta y a la gente.
Digo lo que veo, la Iglesia católica instó a no utilizar la festividad del Milagro, políticamente.
No se cuelen cuando vienen los peregrinos para ponerse la pechera. Esto lo pidió la iglesia, lo anticipó, porque pasa, sucede que quieren sacar ventaja
Pero qué pasó, el gauchito del rebenque apareció saludando en la plaza cual anfitrión de una fiestita de quince años. Pará la mano Estimado, eso es una falta de respeto y es uso y abuso de su rango político cayendo en el oportunismo.
No me digan que fue espontáneo, yo lo vi, fue preparado, los que filmaban elegían las personas. Que quede claro, si no usted se convierte en un sátrapa.
Hay que respetar la fiesta del Milagro, suficiente con que en la procesión lo ponen detrás de la imagen, junto a Cargnello -que también tiene su historia- y rodeados de un cordón policial.
Ustedes son los privilegiados ¿por qué hacer lo que hizo Gauchito? Es vergonzoso, para mí, tendrían que ir mezclados con el pueblo.
Por Turi Mangione
