La funcionaria saencista Alba Quintar paseó en la polémica Cybertruck de su hermano mientras la crisis aprieta. El mensaje de ostentación indignó en un contexto muy malo para la gran mayoría de los salteños.
La escena parece escrita con una ironía demasiado evidente: una Tesla Cybertruck, valuada en unos 300 mil dólares, recorriendo Salta como si fuera un accesorio más del paisaje. Al volante, la familia Quintar. Esta vez no fue el diputado nacional Manuel Quintar quien la mostró, como ya lo había hecho en la Cámara de Diputados, sino su hermana, Alba, funcionaria del gobierno provincial.
El vehículo no es nuevo en el radar político. Ya había generado ruido cuando Quintar lo llevó al Congreso, en una puesta en escena que muchos leyeron como provocación. Ahora, la postal se repite en Salta, pero con un condimento adicional: el contexto. Jubilados que no llegan a comprar sus medicamentos, comedores desbordados, familias que saltean comidas. Y en paralelo, una camioneta futurista convertida en símbolo.
No es solo el objeto, es la narrativa. El propio Quintar había exhibido la compra en redes sociales, como quien muestra un logro personal sin mayores filtros. En otro momento, quizás pasaría como una excentricidad más. Hoy, en cambio, adquiere otra dimensión. Porque no se trata de un empresario privado jugando a la extravagancia, sino de dirigentes políticos orbitando el poder y, en el caso del diputado jujeño, sospechado de enriquecerse a costas de los jubilados del Pami.
En otro capítulo más de impunidad, porque la camioneta no está registrada ni tiene patente, el fin de semana, el “diputesla” estuvo en Salta para el TC 2000. Hubo también almuerzo en un tradicional restaurante de la zona de San Lorenzo. Allí, según trascendió, se habría encontrado con su hermana la funcionaria saencista. Después vino el paseo. La escena completa: política, espectáculo y ostentación en un mismo plano.
Alba Quintar es funcionaria del gobierno de Gustavo Sáenz y trabaja con sectores atravesados por situaciones extremas de vulnerabilidad. Es por eso que la superposición del lujo exhibido y la gestión de la urgencia vuelve todo más incómodo.
Pero al saencismo parece no importarle la ostentación y la provocación de la funcionaria. De hecho, parece estar de acuerdo y hasta el momento no hubo pedidos de moderación para Alba Quintar ni intentos para que baje el perfil.
