El medico Edmundo Falú, dirigente de la Unión Popular de Salta, en diálogo con Opinorte comentó las razones de su decisión de no participar en las próximas elecciones y analizó  el panorama político de Salta.

“Hace unos días expresamente renuncié a participar de las elecciones nacionales por las idas y vueltas que hay”, dijo y agregó: “hay falta de identidad, el drama de la provincia y de la Nación es que hay una destrucción de los partidos políticos y poco apego a la discusión política”.

“Veo dirigentes que están especulando: muchos candidatos dijeron, ostensiblemente, voy a ser candidato a diputado o a gobernador y después terminan postulándose a otra cosa. Esta idea de que la política es multifacética y por eso podemos hacer cualquier cosa, no puede ser así”, resaltó.

Según la opinión de Falú “la gente necesita urgente proyectos y referentes políticos serios, porque eso es lo que puede llegar a cambiar el funcionamiento de las instituciones de nuestro país”.

“Primero tenemos que ordenar el país. En lo institucional, en tanto los Poderes Legislativo, Ejecutivo y Judicial, y luego teniendo referentes que realmente sean apegados a un ideario, a algo que puedan decir yo represento a tal voluntad política, y creo en este modelo de gobierno. Creo que eso es lo mínimo que la gente necesita”, indicó.

Sobre la gestión de Urttubey opinó: “mi balance es muy malo, sobre todo de los últimos cuatro años. Yo creo que no gobernó la provincia, y lamentablemente tenía ya decidido que iba a jugar la presidencia y se ausentó de la Provincia, estuvo muy poco tiempo”.

“Para calificar un gobierno, hay que basarse en algunos índices, como los de igualdad o desigualdad, o los parámetros de la pobreza que en Salta son mucho más altos que las otras provincias, la educación, o la salud que por ejemplo muestra índices de tuberculosis más alto con respecto a las provincias centrales. Eso nos muestra el acceso que tiene la provincia a las cosas más elementales. Desde ese punto de vista, creo que es un gobierno que no nos deja mucho”, añadió.

En el plano institucional consideró que “tampoco nos deja mucho, porque no hay independencia entre el Ejecutivo y el resto de los poderes. Intromisión en la justicia…Por ejemplo, respecto del enroque: me pareció muy buena la renuncia inicial de Abel Cornejo, porque parecía realmente que estaba cuestionando cosas que pasaban en la Corte, como el pedido de inconstitucionalidad sobre el artículo de la Constitución que ellos habían jurado”.

“Lógicamente no me pareció correcto el enroque, porque parecía ya más bien algo digitado desde el Poder Ejecutivo, que deja varias cosas abiertas para el Ejecutivo. Si es por impunidad, si es que las cosas no están claras como para hacer este enroque justo al final del mandato”, marcó.

“La otra cosa es que si realmente nuestra Legislatura es autónoma o está fuertemente influenciado por las decisiones del gobernador. Y después hay decisiones puntuales del Ejecutivo que exceden a su función. De todas formas, yo creo que lo hago con un sentido crítico, porque creo que el gobernador tiene que centrar una nueva expectativa en la provincia, a ver si el próximo no se nos queda doce años más y si nos permite reformar cosas específicas de la Constitución, como la elección de dos mandatos del gobernador”, sostuvo.

Respecto de Sáenz y el apoyo a Urtubey, señaló: “yo una vez, en el 2015, dije que Urtubey y Romero eran dos caras de una misma moneda. Y pienso exactamente igual de un  montón de gente. Lo que pasó en Salta es que destruyeron los partidos políticos: se coptó al Partido Renovador, la dirigencia radical migro para Frente para la Victoria… entonces se destruyeron las identidades partidarias, y vemos un montón  de dirigentes que responden siempre a lo mismo”.

Y para terminar apuntó: “Creo que Sáenz es influenciado por el gobernador de Salta como también lo creo de otros gobernantes. Entonces si se nota que migran desde el isismo al massismo… tuvo un momento importante cuando acompaño a Sergio Massa como candidato a la presidencia, un orgullo y no se mantuvo ahí. Después migró al macrismo por un poco de ayuda económica y ahora aparecer apoyando otro proyecto. Todo eso hace pensar que la dirigencia en Salta tiene que poner las barbas en remojo y a mantener fuerte apego ideológico a los partidos y a lo que sostienen”.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here