IMAGEN: ILUSTRACIÓN

Indudablemente la salida de la cuarentena será complicada: la pandemia ha generado un párate en Salta que sumado a la herencia que dejó Urtubey dan por resultado un precario panorama económico. Con el reinicio de las actividades comerciales, se espera iniciar el sueño de reactivar una provincia con un aparato productivo con escasa competitividad, deuda en dólares, niveles bajísimos de recaudación y una posible emisión de bonos y letras.

Ha sido el mismo ministro de Economía, Roberto Dib Ashur, quien confirmó que la caída de la recaudación en el mes de abril fue de un 51% (que representan entre 700-800 millones de pesos menos). El funcionario, para peor, pronosticó que en mayo la caída será aún más pronunciada.

Con un desastroso desplome de la recaudación, Salta profundizará la dependencia de Nación, quien hasta ahora viene auxiliando holgadamente a la provincia y para poder subsanar el agujero fiscal que dejarán estos números, desde la cartera de economía ya se anunció la posible emisión de letras y bonos. De no ser así, cabe preguntarse: ¿De dónde saldrá esa plata?

La pandemia por el COVID-19, y el parate total de los negocios y actividades productivas por casi dos meses ha generado estragos en la ya delicada economía provincial. No solo se trata de abrir las puertas del sector privado. Se estima que el 40% de los comercios salteños no registró ningún tipo de ingresos, porque no pudo adecuarse a las ventas online.

En tanto, las ayudas que se ofrecieron desde el gobierno nacional resultaron ineficientes y escasas: a dos meses de iniciado el aislamiento obligatorio, hay personas que recién están por percibir los diez mil pesos del Ingreso Familiar de Emergencia. Con la inflación y la devaluación que sigue en alza, está claro que esos diez mil le durarán a una familia salteña unas pocas semanas.

En el área productiva, hubo un anuncio que, de cumplirse, puede resultar favorable para el sector del agro. Se trata de la posibilidad de que Salta pueda vender parte de 100 millones de kilos de porotos negros, que fueron solicitados por México, y que significarían nada menos que el ingreso de 140 millones de dólares para el NOA.

Salta necesita que se establezcan las bases no solo para subsanar los problemas económicos acarreados por la pandemia, sino, y más importante, que se constituyan como planes a largo plazo. Los comercios y las empresas, en especial las Pymes, vienen hace tiempo sufriendo los desguaces en sus ganancias, producidos por la inflación, la devaluación, y en especial, un inestable e incierto panorama.

Por: Anibal Roldan

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here