Comunidades indígenas volvieron a cortar la 81 y expusieron ingresos de miseria. “No nos alcanza para vivir”, advierten y pidieron que el Gobierno de respuestas.
“Ganamos $5000 por día”. La frase, repetida por referentes de las comunidades indígenas del Chaco salteño, no necesita traducción. El dato surge en una nota de FM Infinito y funciona como síntoma de una realidad que volvió a explotar en la ruta nacional 81, a la altura de Coronel Juan Solá (Morillo), donde el corte volvió a ser la única forma de hacerse escuchar.
“No nos alcanza para nada, ni para darle de comer a nuestros hijos”, planteó uno de los caciques de las comunidades originarias que encabezaron el corte, en donde hubo familias enteras al costado del asfalto, carteles improvisados y un reclamo que ya no gira en torno a promesas, sino a supervivencia. “Hace años que venimos pidiendo trabajo y ayuda, pero nadie responde”, agregaron.
Desde las comunidades aseguran que el ingreso diario que perciben “no alcanza ni para cubrir lo básico”. “Vivimos con lo justo o menos que eso. Hay días que directamente no tenemos nada”, señalaron. En ese contexto, el corte aparece como una decisión límite: “Si no cortamos la ruta, nadie nos escucha”.
La protesta comenzó con interrupciones parciales, pero los propios manifestantes advirtieron que podría endurecerse. “Vamos a seguir acá hasta que alguien venga y dé una solución”, afirmaron. Y remarcaron: “No queremos cortar, pero no nos dejan otra opción”.
Según lo expresado en FM Infinito, las comunidades vienen de una seguidilla de reclamos sin respuestas por parte del Gobierno. “Nos prometen cosas, pero nunca llegan. Siempre queda en palabras”, cuestionaron. Mientras tanto, la rutina se impone: pobreza estructural, aislamiento y una presencia estatal que, según denuncian, aparece solo cuando el conflicto ya está instalado.
“$5000 por día”, repiten. Como cifra, como límite y como síntoma de un norte donde, para existir, todavía hay que cortar una ruta.
