Luego de que se conociese la noticia de que Federico Hanne, titular de la AMT, propuso entregar licencias de remises a empresas y no a particulares, el sector se movilizó para rechazar la propuesta. Finalmente, tras la presión, la AMT deberá dar marcha atrás con la iniciativa.
La medida se puso en conocimiento a través del Boletín Oficial donde se establece que, por decisión de la AMT, se deja sin efecto el llamado a licitación de licencias. Sin embargo, llama la atención en la resolución, que la firma del presidente de la AMT, Federico Hanne, no exista, y en cambio, sólo conste la del vicepresidente y la de un vocal del organismo.
Según los considerandos de la resolución, se debe a las “sendas presentaciones realizadas” por trabajadores del sector, “manifestando su disconformidad y oposición al procedimiento iniciado por el organismo. Todos coinciden en que una eventual asignación de licencias de remis debería ser a favor de las personas individuales y no en beneficio de agencias”.
A ello se le suma lo expresado tanto por la Cámara de Diputados de la Provincia, como por el Concejo Deliberante de la Ciudad. Sin embargo, el organismo provincial aclaró que la convocatoria fue realizada “sin ningún tipo de arbitrariedad, ni para la obtención de eventuales réditos”.
Quien más duramente había cuestionado la media había sido Ernesto Alvarado, concejal de la Ciudad y dirigente de SICOTASA. En conversación con Opinorte había asegurado que existían intereses económicos extraños por detrás de la iniciativa y apuntó duramente contra Hanne, al que acusó de querer “aumenta la caja chica para las elecciones del años que viene”.
Finalmente, en el Boletín Oficial se aclara que debido a la Ley Provincial Nº 7322, Resolución de AMT Nº 1493/09 y normativas aplicable al servicio impropio, “no resulta posible adjudicar licencias de remis de forma individual”, que fue la propuesta que surgió del sector tras las reiteradas movilizaciones que hicieron al centro.
Alvarado indicó que una licencia de taxi tiene un costo de 400 mil pesos, mientras que las de remises cuestan entre 100 y 200 mil pesos. En ese caso, el monto en juego para la licitación que había propuesto Hanne se elevaría a 40 millones de pesos, un negocio para nada austero.
