La diputada salteña de La Libertad Avanza intentó usar el caso de la productora rural asesinada en Salvador Mazza, que nada tuve que ver con ningún caso de trata y que ya está resuelto, para destacar “la valentía” de Javier Milei para avanzar en reformas en La Ley Ómnibus.
En el debate que se está llevando adelante por la Ley Ómnibus, la ministra de Seguridad Patricia Bullrich expuso ante un plenario de Comisiones de la Cámara de Diputados. Allí estuvo presente la diputada salteña de la Libertad Avanza, Emilia Orozco, quien intentó justificar las reformas previstas en la ley con un caso que, aparentemente, desconoce por completo.
En una de sus primeras intervenciones, la diputada salteña señaló: “Mi provincia es limítrofe y el narcotráfico está avanzando y hay muchos casos sin resolver. Son 750 kilómetros de frontera absolutamente permeable para el comercio ilegal y la trata de personas. Estamos entre las seis provincias con mayor cantidad de denuncias por trata, aun sin resolver, como es el de Liliana Ledesma”.
Y amplió: “Para quienes no saben (SIC) es una mujer asesinada en 2006 de siete puñaladas. Una en el corazón, en el abdomen y cuatro en la boca, en un mensaje de tinte mafioso. El caso aun está sin resolver y no tengo dudas que el poder político está involucrado y no tengo dudas de que hay tráfico de influencias y que estamos tocando los temas más enquistados y rancios de la sociedad. Por eso hay tanto repudio a estas reformas que, valientemente, el presidente Javier Milei viene a impulsar”.
Sin embargo, el caso de Liliana Ledesma, asesinada por el narcotráfico -efectivamente- en 2006- nada tuvo que ver con la trata de personas, si no que fue asesinada por sicarios contratados por los hermanos Delfín Reynaldo y Raúl Amadeo Castedo, quienes ya fueron condenados en noviembre de 2023 por ser autores intelectuales de este crimen. Es decir, no es un caso sin resolver.
Puntualmente, los hermanos Castedo fueron condenados por la Sala I del Tribunal de Juicio de la ciudad de Orán a cadena perpetua por el delito de “homicidio calificado por alevosía y por el concurso premeditado de dos o más personas” en perjuicio de Liliana Ledesma.
Anteriormente, en 2010, la justicia salteña había condenado a los autores materiales del crimen: Lino Abdemar Moreno, ahora prófugo, María Gabriela Aparicio, hermana del ex diputado Ernesto Aparicio, Aníbal Tárraga y Casimiro Torres también recibieron perpetua.
Según todos los expedientes por los que fueron condenados, tanto los autores intelectuales como los materiales, Ledesma fue asesinada por haber denunciado en la Cámara de Diputados y en medios de la capital salteña a “terratenientes” vinculados al narcotráfico que impedían el tránsito por algunos caminos rurales, obligando a los campesinos a pasar por senderos a Bolivia para poder reingresar a sus propias tierras en Salta. Esa maniobra, el cierre de caminos, evitaba los controles de Gendarmería y les permitía no tener a los productores locales como testigos del “negocio”.
Evidentemente, Emilia Orozco desconoce uno de los casos más oscuros de nuestra provincia. Y en su afán por justificar cualquier medida que impulse el Gobierno nacional. Una de las primeras intervenciones de la diputada fue un bochorno.
