La contaminación del río que atraviesa el corazón de la zona sur de la gran urbe provincial sigue siendo recurrente. Mientras tanto, Aguas del Norte anunció que se bloqueó la filtración cloacal.
La Unidad Fiscal Contravencional determinó que el CIF recoja muestras del agua para ser analizadas.
La fiscal Penal a cargo, Verónica Simesen de Bielke, inició una investigación de oficio por la posible presencia de aguas servidas en el río Arenales, a la altura de barrio Santa Lucía.
La intervención de la Fiscalía Contravencional se inició a raíz de una noticia difundida por un medio de comunicación local, que daba cuenta sobre la rotura de un caño de cloacas, generando una gran cantidad de pérdida de aguas servidas sobre el cauce del río.
Ante ello, se ordenó que técnicos del laboratorio del Cuerpo de Investigaciones Fiscales se constituya en el lugar y tomen muestras del agua para ser analizadas y determinar si se estaría ante la presencia de un delito contravencional contra el medio ambiente.
Detrás del problema
Operarios de la empresa Aguas del Norte restituyeron el bloqueo en un tramo de la colectora cloacal a la altura de barrio Santa Lucía, que había quedado fuera de servicio hace dos años.
La empresa informó que se reparó el derrame de líquidos cloacales que se originó por la activación de un caño de la colectora que se había anulado y estaba en desuso.
El gerente técnico de Aguas del Norte, Javier Jurado, explicó que la colectora desde donde salieron líquidos cloacales es “una cañería vieja que conectaba a Santa Lucía con Villa Palacios antes de que existiera la obra nueva denominada onceava colectora”.
