Dentro del peronismo salteño se debate sobre quién será el candidato a gobernador en representación de dicho espacio político. Uno de los que suena para ser el sucesor de Juan Manuel Urtubey es Miguel Isa, quien tiene un perfil cargado de manchas y relaciones con el mundo del hampa.
El hoy vicegobernador Miguel Isa, con un perfil mucho más recatado que el que tenía cuando era intendente, tiene un abultado prontuario a la hora de hablar de hechos de corrupción.
Demasiadas manchas para un posible gobernador
Ingresó al peronismo de la mano de su hermano Daniel, que trabajaba en el diario El Tribuno desde Francia y fue repatriado por Roberto Romero para su campaña en la interna justicialista.
Isa proviene del romerismo, que le brindó todas las herramientas para expandirse dentro del mundo político al igual que su relación con el futbol. Fue presidente del Club Juventud Antoniana, uno de los clubes más populares de la provincia, entre el año 1998 y el 2001, periodo en el cual, el mafioso “chicho ruso” fue su mano de derecha; cabe recordar que el mencionado cayó detenido cuando allanaron el cabaret Terra Nostra que estaba ubicado en calle Córdoba y había sido habilitado gracias a la relación que “chicho” tenía con Miguel.
Miguel Isa, además, fue concejal de la Ciudad de Salta desde 1993 a 2001, año en el que ingresó a la Cámara de Diputados de la provincia. En el año 2003 fue elegido como Intendente de la Ciudad de Salta, cargo en el que estuvo doce años. Allí termino de consolidar su figura como un referente político del peronismo salteño, siempre más asociado a los sectores kirchneristas; durante ese lapso cosechó una gran cantidad de denuncias respecto de su gestión: irregularidades como el mal manejo de fondos de obra pública o contratos millonarios con empresas privadas como Agrotécnica Fueguina, que se lleva un millón de pesos por día por realizar el servicio de recolección de basura fueron algunos de los puntos criticados el hombre oriundo de Colonia Santa Rosa.
Otro de los motivos por el que varios han caratulado a la tercera gestión de Isa como una de las más corruptas, fue por el hecho de entregar todo el patrimonio público-histórico al empresario Roque Lozano a cambio de un tinglado denominado “Centro Cívico Municipal”, el edificio donde hoy se concentran todas las dependencias municipales.
El municipio regaló prácticamente a precio vil los mejores edificios municipales del centro (San Luis y Santa Fe ,San Martín y Jujuy, la Florida 62, etc) a cambio de un «galpón» sobrevaluado. Esto sin intervención del Colegio de los profesionales de la construcción ni de la Cámara Inmobiliaria.
Para justificar el canje, el gobierno dijo que con una «pequeña inversión» de diez millones el galpón quedaría listo para su uso, sin embargo no resultó ser una minima inversión la necesaria. La maniobra ignominiosa fue mediante la votación de la Ordenanza 12968, la cual autorizó el convenio de permuta. Este negociado que benefició sólo a Roque Lozano, se perfeccionó con un endeudamiento de 35 millones de pesos que Isa intentó imponer en repetidas oportunidades, a través de un proyecto específico y luego a través del presupuesto 2007 lo logró, comprometiendo la coparticipación, impuestos y tasas municipales.
Además, bajo su gestión se aprobaron la entrega de otras propiedades municipales. Modificando el Código de Planeamiento Urbano, Isa posibilitó la venta del predio del club Popeye a la Multinacional Cencosud, por mucho menos de su valor de mercado. Ningún ciudadano informado se puede olvidar de la vergonzosa entrega de edificios públicos. Tampoco es posible creer que todo este remate del patrimonio pudo hacerse sin corrupción por medio.
No obstante, al terminar dicha gestión, fue elegido el acompañante de fórmula de Juan Manuel Urtubey y resultó consagrado como el vicegobernador de la provincia, cargo que hoy lo mantiene un poco más al margen de la escena política, aunque a poco menos de un año de renovar gobernador, vuelve a surgir su nombre como una posibilidad fuerte para reemplazar a Urtubey. Hace poco se lo vio involucrado en un terrible hecho. Ocurre que en Oran detuvieron al narcotraficante José Aguilera, denominado por la ministra Patricia Bulrrich como el “patrón del mal del norte”. El hombre no solo estaba metido en el comercio de drogas sino también en el tráfico de inmigrantes chinos y para limpiar su enorme fortuna había creado una cooperativa de transporte, la cual, según fuentes, era apadrinada por Isa, incluso hay fotos del vicegobernador en la inauguración de dicho emprendimiento.
Con 25 años de carrera política, Miguel Isa es uno de los socios vitalicios de la política local. Y al parecer tiene ansias de ir por más.
