En Vaqueros, los problemas cada vez son más: calles destruidas, servicios colapsados y vecinos que ven cómo las soluciones no llegan nunca. Y en el medio, el intendente Daniel Moreno, futuro senador, elige dedicar su tiempo a promocionar un congreso de ufología. Sí, ovnis. Porque, al parecer, los problemas de este mundo ya lo aburren.
El conocido mellizo salteño, que supo contar con el respaldo político de Gustavo Sáenz, quien incluso lo colocó al mando del foro de intendentes, hoy camina más solo: el gobernador le habría dicho que resuelva el mismo la causa de abuso sexual que enfrenta. Una causa donde, según la denuncia, la víctima asegura que Moreno le dijo: “La culpa es de tu cuerpito que provoca violencia sexual”.
Mientras tanto, en lugar de explicar su situación judicial o atender los problemas de Vaqueros, Moreno prefiere hablar de extraterrestre y revisar las cuentas de la tienda que comparte con su mellizo Mario. El local, ubicado en calle Florida antes de llegar a la San Martín, no le va tan mal y le lleva tiempo.
El jefe comunal manchado por el acribillado Dario Monges, pronto ocupará una banca en el Senado, pero no por sus proyectos o su capacidad de gestión, sino por esa extraña alquimia de la política salteña donde los problemas no restan votos. En Vaqueros, la gente sigue esperando respuestas. Moreno, en cambio, parece estar esperando la nave nodriza…
