Gustavo Orozco, el diputado acusado de torturador, dijo que es víctima de una campaña en su contra. Según declaró, desde la policía y la intendencia de Rosario de la Frontera buscan ensuciar su figura.
“Todo empezó el domingo 5 de agosto cuando fui invitado a un programa que conduce el periodista Abel Díaz. Ahí hablé de la necesidad de poner un límite al nepotismo político y puse como ejemplo Rosario de la Frontera en donde el intendente Gustavo Solís tiene a muchos familiares en cargos importantes. Al día siguiente, el mismo periodista pero en un programa de radio, entrevistaba a Solis quien desmentía todo lo que yo había denunciado. Me cruzaron con él al aire y reitere que son varios los familiares que ocupan cargos claves en el gabinete. Solis cortó la comunicación. Ahí se reavivó la denuncia por una supuesta agresión mía a un periodista de Rosario de la Frontera en abril; un día después y por la misma causa apareció el pedido en la cámara de diputados para que se me investigue; luego aparecieron los artículos sobre mi supuesta participación en el caso Valdivieso y hasta el tema de mi sanción como presidente del Club Progreso en la que se me sanciona como presidente”, dijo Orozco.
Y agregó: “Los medios hablan de mi detención a partir de un caso ocurrido en el paraje de Copoquile en donde a un tipo le abrieron el cráneo. Yo era jefe de la Brigada de Investigaciones y tomamos intervención y se detuvo a tres personas que nos denunciaron. Estuvimos detenidos un día por eso y cuando nos estábamos retirando me avisan que iba a seguir detenido por otra denuncia: la de un violador de apellido López que hoy está condenado por violar a una pareja en el Arroyo San Martín. Es por la denuncia de un violador condenado por la justicia que quedo detenido… debe ser el único caso de la historia”.
“Cuatro meses estuve preso. Unos días en la alcaidía a donde no me deberían haber llevado por mi condición de policía y luego en Infantería en Alto La Loma. Pasó a fines de octubre, luego vino la feria judicial y eso retraso todo”, resaltó.
Sobre su relación con el caso Valdivieso joven que apareció muerto sin vida en una celda de la comisaria 31 de Rosario de la Frontera dijo que al estar a cargo de la Brigada de Investigaciones en ese periodo : “A mí me envían a realizar un informe sobre lo ocurrido”.
Además resaltó: “Si un policía que trabaja en la calle no fue denunciado alguna vez por supuestos abusos, es porque nunca metió preso a nadie. vos no podés hacer un allanamiento en un barrio pesado pidiendo permiso para desbaratar una banda de delincuentes”. ¿Usted alguna vez cacheteó a alguien?, vuelvo a preguntar. “Vos llegás a una casa con la orden de allanamiento y tenés que romper la puerta si es necesario; vos detenés a alguien y forcejeas para ponerle las esposas. Son cosas que ocurren en esos casos pero yo no estaba en el roce porque era el jefe de la brigada y dirigía a los efectivos. Claro que hay roces
Para Orozco se trata de un enseñamiento contra su persona que obedecen a disputas políticas con la cúpula del gobierno de su municipio; ejecutivo municipal que habría encontrado algunos aliados en la Capital con similares objetivos políticos: perjudicar la futura candidatura de Alfredo Olmedo a nivel provincial y la suya propia en el sur de la provincia. “Ellos están convencidos de que voy a competir por la intendencia de Rosario de la Frontera”.
Fuente: www.cuarto.com.ar
