En campaña, el intendente capitalino había prometido “no perseguir” a los trabajadores informales. Ya en el poder, no los dejará trabajar de cara a los festejos por Reyes Magos.
Cuando Emiliano Durand estaba en campaña, uno de los temas principales en la agenda de la ciudad tenía que ver con qué se iba a hacer con los trabajadores informales, conocidos como “manteros” que venden sus productos en el centro de la ciudad. En ese momento dijo, con un tono bastante demagogo, que no iba a “perseguir” a los manteros, diferenciándose de la exintendenta Bettina Romero, quien había iniciado un duro enfrentamiento con estos trabajadores. Ya en el poder, Durand rompió su promesa y prohibió el ingreso a las peatonales.
Era mucha la expectativa que tenían los vendedores ambulantes de poder comercializar sus productos en vísperas de la llegada de los Reyes Magos. Sin embargo, Durand dijo que estos trabajadores “no será admitidos” en el microcentro.
En un contexto económico más que complicado, parece una crueldad que no se deje ganar algo de dinero para llevar alimento a las decenas de familias que dependen de esta actividad.
Ya en agosto pasado, mes del Día del Niño, los manteros se habían desilusionado con la gestión Durand porque no los había dejado trabajar. Para las fiestas de Fin de Año y Reyes, con una situación económica más profunda, tampoco les será posible trabajar.
No todos están de acuerdo con hacer cursos de tortas ni de perfilado de cejas y pretende una ayuda concreta del municipio que, hasta ahora, nunca apareció.
