La gestión del Programa de Atención Médica Integral (PAMI) en Salta sigue en el ojo de la tormenta y crece la necesidad de un replanteo en la gestión.
El Senador Nacional, Sergio “El Oso” Leavy, referente del Partido de la Victoria, mediante sus redes sociales manifestó fuertes cuestionamientos a la conducción de Verónica Molina, actual Directora Ejecutiva del PAMI. Uno de los principales oficialistas se delimitó y abrió la polémica.
Señaló lo que es moneda corriente: los afiliados son víctimas de la inoperancia de los actuales funcionarios que conducen el organismo. Según el legislador desde hace tiempo viene exigiendo a la Dirección Nacional de PAMI que atienda los innumerables reclamos de distintos sectores.
Entrevista al ex Director Hermán Spollansky
A raíz de la situación que atraviesa el organismo a nivel provincial, la redacción de Opinorte entrevistó al Licenciado Hermán Spollansky, ex Director Ejecutivo del PAMI Salta entre 2008 y diciembre de 2015, quien ofreció su punto de vista basado en sus años de gestión.
“Hay un déficit tanto en los convenios como en la auditoria prestacional. No es sólo un problema financiero. Hay una falta de autonomía en las decisiones de ámbito local”, dijo a este medio y agregó: “nuestra provincia es pequeña, pero con una necesidad muy grande de elementos faltantes, y que no son significativos en relación al presupuesto total nacional”.
En ese sentido apuntó que “el PAMI Salta debe ganar la fuerza necesaria a partir de una política correcta para no ser una “simple sucursal” y entender que los casi 130000 afiliados, los trabajadores y los prestadores son salteños y constituyen el eje de la gestión local”.
“El PAMI Salta, debe recuperar su papel aportando desde su territorio las políticas de gestión que, con sus características locales, consigan mejorar todos los aspectos de esta institución. Se trata de una problemática a nivel nacional que afecta a las estructuras provinciales y municipales, descargando en estas, responsabilidades que le corresponden al PAMI”, dijo.
Más adelante, Spollansky planteó una salida: “hay que poner a Salta en el eje para que los afiliados, los empleados y los prestadores tengan su lugar y replantear el sistema de gestión en relación tanto al avance tecnológico en la medicina, como al sistema prestacional”.
Al respecto explicó que el sistema actual con el que se maneja el PAMI “es antiguo, te hacen varias prácticas cuando podrían hacer todo de una sola vez. Esto promueve la intermediación o gerenciamiento y el afiliado queda como rehén de esa estructura. En lugar de acelerar demanda hay que acelerar oferta, es decir, simplificar y disminuir drásticamente no solo el agotamiento de la conducción, sino de todos los intervinientes”.
Recalcando la importancia del afiliado en el esquema del PAMI, el ex director de esta entidad reflexiona: “es necesario aumentar convenios y programas con cada municipio y con los Centros de Jubilados; pues ellos son los que están más cerca de la población, porque además las personas mayores necesitan los dispositivos sociocomunitarios en los cuales el Pami, tiene a lo largo de sus más de 50 años una experiencia probada a nivel no solo nacional. También en Salta se hicieron acciones que fueron luego trasladadas a otras provincias”.
“La expectativa de vida aumentó en la sociedad actual tanto para las mujeres como para los hombres. Por ejemplo una mujer que se jubila a los 60 años, tiene hoy una expectativa de vida aproximada hasta los 90 años, es decir que va a tener PAMI 30 años… para eso hay que conocerlos saber quiénes son, dónde están, qué hacen y sus expectativas de vida”.
Así, Spollansky recalcó la importancia de “definir las condiciones materiales de cómo vive la vejez y las problemáticas particulares de Salta, que no son las mismas que las de Capital Federal; por ejemplo, la mayoría de la población habita en viviendas multigeneracionales; viven la abuela, el abuelo, el hijo y su correspondiente pareja, la hija, el nieto o la nieta, y hasta biznietos. Ese problema es fundamental en las personas mayores, porque han perdido ó disminuido sus derechos. El derecho fundamental que han perdido, es que la maternidad y la paternidad llegan hasta determinada edad. Después tienen un derecho a pasar su vejez en otras condiciones Además dada la situación de pobreza y por ser el jubilado y la jubilada los que tienen un ingreso fijo central, continúan con sus obligaciones de padre o madre”.
La pandemia agravó esta situación, por lo cual es necesario «un replanteó urgente que tenga en cuenta el llamado a concursos, interrumpidos a partir de diciembre del año 2015 para que de esa manera sean otorgados los cargos por el mérito y capacidad. Hasta los cargos superiores, me atrevo a decir, deberían tener el mismo tratamiento. También es indispensable hoy cubrir los cargos con los profesionales faltantes”.
